Después de más de cuarenta años a la sombra, una rareza americana vuelve a la vida.
El próximo 21 de mayo Ford desempolvará una de sus joyas más apreciadas exhibiendo uno de los cinco ejemplares del Ford GT40 Roadster de 1965 en el Concurso de la Elegancia de Villa del Este en Vernobbio, Italia.
El modelo en cuestión pintado en color verde marcado con el número 194, es uno de los escasos prototipos construidos por la división Ford Advanced Vehicle Operations en Inglaterra, y uno de los cuatro sobrevivientes del devastador paso del tiempo.
La ultima vez que se vio dicho auto en acción fue en la reconocida carrera Targa Florio de 1965 a los mandos de John Whitmore y Bob Bondurant. En dicha ocasión el auto llegó a rodar en un excelente tercer lugar antes de tenerse que retirar por un accidente. Desde entonces, el chasis marcado con el número GT/111 quedó en el olvido y no fue sino hasta el 2006 que fue rescatado para su restauración.
Un año después de su descubrimiento, el auto ha participado en algunas carreras vintage alrededor del mundo incluyendo el Festival de Velocidad de Goodwood del 2007. Tomando en cuenta su rareza y prestigio no dudemos que el Ford GT40 Roadster se convierta en un verdadero imán de miradas.
Gracias a nuevos modelos, ventas y precios de transacción más altos y rebote positivo en Europa, Ford logró una vez más utilidades en el primer trimestre del año.
Será una versión de bajo consumo en Europa, equipando un motor Diesel de pequeño tamaño y distintas tecnologías para mejorar su eficiencia.
Puede que sea una solución ya conocida en el gremio ingenieril más cercano al automóvil, pero sin duda no deja de ser interesante la información divulgada por Ford sobre la fabricación de plásticos interiores.