El principal motivo de este problema, es la creciente fortaleza del yen, que ronda los ronda los 80 yenes por dólar y que está reduciendo los márgenes a fabricantes como Honda, que ven como las exportaciones de algunos de sus modelos más vendidos en países como Estados Unidos, además de no aportar ningún beneficio, estén produciendo perdidas económicas para la marca.
El problema se encuentra en aquellos modelos que Honda produce en territorio nacional para todo el mundo, modelos que en un principio y por su gran demanda deberían suponer una gran fuente de beneficios, pero que por la creciente fortaleza del yen está reduciendo sus márgenes hasta el punto de que han dejado de ser rentables.
Honda ya se ha visto obligada a limitar sus exportaciones a Estados Unidos, país donde según las recientes declaraciones del jefe de finanzas de Honda, Fumihiko Ike, estas exportaciones se realizan a pérdida, ya que no están exportando coches para ganar dinero, sino para mantener viva a su red de distribución y evitar la pérdida de sus clientes.
De este modo, modelos tan demandados en Estados Unidos como el Fit o el CR-Z, están viendo limitados los envíos.
Desde Japón ya se está tratando de buscar nuevas soluciones a estos problemas y para ello la marca japonesa transferirá la producción del Fit para Norteamérica a México, donde será fabricado a partir de 2014 y la del nuevo Acura ILX a su factoría en Greensburg, Estados Unidos.