El Ford Mustang GT350 Turbo de 1984 es uno de esos modelos que nadie recuerda pero que sorprende cuando se menciona. Fue parte de la celebración del 20º aniversario del Mustang, pero con un motor turboalimentado de cuatro cilindros que no consiguió la misma popularidad que otros modelos de la misma serie. Solo el 7% de los 5300 GT350 fabricados contaban con este motor, lo que lo convierte en una rareza muy buscada por coleccionistas. Aunque no era tan potente como otros modelos, con sus 145 hp y 180 lb-pie de torque, el GT350 Turbo fue una pieza interesante en la historia de la marca que aún no ha sido valorada correctamente por muchos.
El Ford Mustang SVO de 1984-1986 fue un modelo realmente adelantado a su tiempo. Equipado con un motor turboalimentado de cuatro cilindros de 2.3 litros, el SVO desarrollaba hasta 205 hp, lo que lo hacía tan rápido como su hermano mayor, el V8 GT, pero con una mejor agilidad en las curvas gracias a su menor peso. El Mustang SVO fue una versión más ligera y eficiente que no fue del todo apreciada en su época debido a la preferencia por los motores V8, pero hoy día representa una relación calidad-precio excelente para los coleccionistas. Un Mustang potente y dinámico que sigue siendo un coche de bajo perfil entre los entusiastas.
El Ford Mustang SSP (Paquete de Servicio Especial) fue utilizado por la Patrulla de Carreteras de California y otros departamentos de policía como interceptor. Equipado con un motor V8 de 5.0 litros, este Mustang fue un coche pensado para perseguir delincuentes a alta velocidad, y con modificaciones específicas que lo hacían más robusto y eficaz en el trabajo policial. A pesar de su éxito en los años 80 y 90, muchos de estos coches fueron sometidos a un uso intensivo, lo que los ha vuelto raros en la actualidad. Hoy en día, los Mustang SSP se consideran una pieza de coleccionista por su historia única y su construcción especial, lo que los hace subestimados pero valiosos.
El Ford Mustang Pace Car de la Indy 500 de 1979 no solo es especial por conmemorar la famosa Indy 500, sino que marcó el inicio de una nueva era para el Mustang con el Ford Fox-Body. Este modelo, que celebraba el primer Pace Car Mustang, trajo consigo un motor V8 y fue el primer modelo Mustang en muchas generaciones con un diseño completamente renovado. Aunque solo se produjeron 10,000 unidades, es una pieza codiciada por los coleccionistas por su conexión con un renacimiento del modelo tras años de estancamiento. Esta versión no solo destacó en potencia, sino también en diseño y comodidad, lo que la convierte en un Mustang que bien merece más reconocimiento.
El Ford Mustang Grande fue un modelo que rompió con la idea tradicional del Mustang como un coche puramente deportivo. Presentado a fines de los años 60, este modelo introdujo una versión más lujosa del Mustang, con acabados de vinilo en el techo y detalles interiores de madera. Su diseño conservador y su motor de bloque grande le daban un toque diferente a otros modelos de la misma época, pero con el mismo espíritu de alta performance. Aunque no fue un éxito rotundo en ventas, el Mustang Grande sigue siendo un modelo único que destaca por su distinción y elegancia. Hoy en día, es uno de esos Mustang de colección que no pasa desapercibido entre los clásicos.
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