Presentado en 2004, el GT-R Concept fue un coche de carreras completamente funcional. Sirvió como banco de pruebas para piezas de alto rendimiento que luego llegarían a programas de competición y al catálogo de Ford Performance.
El Milano Concept apostó por una estética más europea, con líneas bajas y aerodinámicas. Aunque nunca llegó a producción, influyó en futuros diseños del Mustang y otros modelos de la marca.
Este concept de finales de los 60 exploró un diseño más agresivo, con un frontal alargado y soluciones aerodinámicas avanzadas. Muchas de sus ideas no llegaron a producción, pero ayudaron a evolucionar el modelo.
El Mustang I de 1963 fue un roadster ligero y radical, muy distinto al Mustang de producción. Con motor pequeño y enfoque deportivo puro, representaba una visión más extrema del modelo.
nspirado en la competición, este concept de los años 70 reforzaba la imagen deportiva del Mustang en una época de menor potencia. Destacaba por su estética racing y mejoras aerodinámicas.
El Mach III combinaba diseño clásico con tecnología moderna. Equipado con un V8 de 450 CV y carrocería de fibra de carbono, prometía prestaciones de superdeportivo con estética futurista.
Creado para el SEMA 2012, este concept exploraba un sistema biturbo para drag racing. Aunque sin cifras oficiales, Ford lo describió como una máquina de par extremo diseñada para arrasar en recta.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...