El Honda Pilot de los años modelo 2016 a 2022 figura en la campaña de revisión 26V365000 de la NHTSA, presentada el 4 de junio de 2026. La llamada a revisión afecta a un total de 880.514 vehículos de varios modelos Honda y Acura, debido a la posibilidad de que la corrosión debilite el subchasis trasero en los puntos de anclaje de la suspensión. El problema se concentra en vehículos comercializados en determinados estados del este y el medio oeste de Estados Unidos, además de Washington D. C. Como se trata de un componente estructural, los propietarios deben comprobar el número VIN para saber si su unidad está incluida y si necesita una reparación gratuita.
La Honda Ridgeline de los años modelo 2017 a 2023 también está incluida en la campaña por corrosión del subchasis trasero. Según la documentación de la NHTSA, el deterioro puede afectar a los puntos de fijación de la suspensión y llegar a provocar daños en componentes como el brazo de control. Si una pieza de este sistema falla, el vehículo podría perder estabilidad y capacidad de control. Aunque la Ridgeline está concebida para transportar cargas y remolcar, esas capacidades no eliminan la necesidad de revisar el estado de su estructura. Los propietarios deben consultar a un concesionario Honda para confirmar si la campaña sigue pendiente y qué solución corresponde a su unidad.
El Honda Passport de los años modelo 2019 a 2023 se encuentra entre los SUV afectados por la misma campaña de 880.514 vehículos. La corrosión puede aparecer en los anclajes del subchasis trasero, una zona especialmente importante para mantener la integridad de la suspensión. La solución prevista contempla la instalación de un kit de refuerzo sin coste para el propietario, siempre que el vehículo cumpla los criterios de la campaña. La elegibilidad depende, entre otros factores, del mercado y del estado en el que se vendió originalmente. Por eso, incluso quienes compraron un Passport usado o lo trasladaron a otro estado deberían verificar su VIN antes de dar por hecho que está libre de la llamada a revisión.
El Acura MDX de los años modelo 2014 a 2020 también aparece en la campaña 26V365000. En este caso, la NHTSA advierte de que la corrosión del subchasis trasero puede provocar problemas de estabilidad y control si llega a comprometer los puntos de anclaje de la suspensión. El riesgo merece especial atención en el mercado de segunda mano, donde estos SUV pueden haber pasado por varios propietarios y no siempre conservan un historial completo de reparaciones. Comprobar el VIN en la base de datos oficial o en un concesionario Acura permite saber si la unidad está afectada y si todavía necesita la intervención prevista por el fabricante.
La campaña 26V332000, presentada el 21 de mayo de 2026, afecta a 98.892 vehículos y contempla determinados Honda Civic de los años modelo 2021 y 2022, además de Civic Hatchback de 2017 a 2021. El defecto se encuentra en el sensor de peso del asiento delantero del pasajero, que puede agrietarse y sufrir un cortocircuito. Este componente ayuda al sistema de clasificación de ocupantes a determinar el funcionamiento del airbag del acompañante. Si el sensor transmite información incorrecta, la protección podría no comportarse como está previsto. Los propietarios deben comprobar el VIN y solicitar la reparación correspondiente, especialmente si aparecen avisos relacionados con el sistema de airbags.
El Honda HR-V de los años modelo 2020 y 2021 también está incluido en la llamada a revisión por el sensor de peso del asiento. El componente puede agrietarse y provocar un cortocircuito que afecte al sistema encargado de clasificar al ocupante del asiento delantero. La solución indicada consiste en que los concesionarios sustituyan los sensores afectados sin coste para el propietario. Esta campaña demuestra que una avería relativamente pequeña puede tener consecuencias importantes cuando interviene en un sistema de seguridad. Dado que muchos HR-V se venden posteriormente en el mercado de ocasión, resulta recomendable verificar el VIN y confirmar que la reparación se ha completado.
El Acura TLX de determinados ejemplares de los años modelo 2021 y 2023 aparece en la campaña 26V332000 por el mismo problema relacionado con el sensor de peso del asiento. El sistema utiliza la información de este componente para determinar cómo debe actuar el airbag del acompañante. Si el sensor se agrieta y produce un cortocircuito, la clasificación del ocupante podría verse afectada y comprometer la protección prevista en caso de accidente. Como la campaña no incluye necesariamente todos los TLX de esos años, no basta con conocer el año de matriculación: la comprobación definitiva debe realizarse mediante el número VIN.
El Acura RDX de los años modelo 2021 a 2024 completa esta lista de vehículos afectados por el problema del sensor del asiento delantero. La NHTSA advierte de que un funcionamiento incorrecto del sistema de clasificación de ocupantes puede aumentar el riesgo de lesiones si el airbag se despliega de forma inadecuada durante un accidente. La campaña alcanza también a modelos relativamente recientes, por lo que no afecta únicamente a coches antiguos o con muchos kilómetros. Los propietarios deben consultar la situación de su vehículo y concertar una cita con un concesionario si la reparación está pendiente.
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