La Chrysler Pacifica Hybrid obtiene una puntuación de fiabilidad de apenas 26 sobre 100 según Consumer Reports, debido a problemas relacionados con la transmisión, la batería y el motor. A esto se suman fallos electrónicos capaces de bloquear las pantallas del vehículo. Uno de los mayores riesgos económicos está en la batería híbrida, cuya sustitución puede situarse entre 16.951 y 17.122 dólares, una factura difícil de justificar para quien busca reducir sus gastos de mantenimiento.
Honda ha construido durante décadas una sólida reputación en materia de fiabilidad, pero el Prologue eléctrico obtiene solamente 25 sobre 100 en la valoración citada. Los problemas de carga y determinados fallos de batería pueden llegar a exigir una sustitución completa, mientras que también se han señalado inconvenientes relacionados con las pantallas y otros componentes eléctricos. Fuera de garantía, una batería de un vehículo eléctrico puede suponer entre 5.000 y 20.000 dólares más mano de obra, dependiendo de la avería y del vehículo.
El Kia EV6 también registra 25 puntos sobre 100 y uno de sus principales focos de preocupación está relacionado con la Integrated Charging Control Unit. Algunos propietarios han informado de un fuerte sonido previo al fallo del componente, seguido de una pérdida de potencia y el apagado completo del vehículo después de circular durante un periodo de tiempo. Cuando la reparación queda fuera de garantía, el coste puede superar los 5.000 dólares, al que habría que añadir posibles problemas en climatización y frenos.
El SUV eléctrico de grandes dimensiones de Kia consigue 24 sobre 100 en fiabilidad, con problemas relacionados con las celdas de la batería y distintos componentes del sistema eléctrico. En determinados casos, la reparación puede requerir la sustitución de parte del paquete o de elementos importantes del sistema de almacenamiento de energía. Fuera de garantía, estas intervenciones pueden alcanzar entre 5.000 y 20.000 dólares, una cifra especialmente relevante para quienes buscan un vehículo familiar con costes previsibles.
El Mazda CX-90 obtiene 23 sobre 100 y se encuentra entre los modelos que más pueden preocupar a los conductores que priorizan un mantenimiento económico. Su plataforma relativamente reciente ha estado asociada a problemas de transmisión, motor y electrónica, además de determinados fallos en elementos como el acceso sin llave. Una sustitución de la transmisión puede situarse aproximadamente entre 5.700 y 6.300 dólares, haciendo que otros modelos de Mazda con mecánicas más veteranas resulten una alternativa más prudente.
El Genesis GV60 presenta una puntuación de fiabilidad de 21 sobre 100, con problemas señalados en la batería y en componentes relacionados con la arquitectura eléctrica E-GMP. Algunas reparaciones pueden superar los 5.000 dólares, antes de considerar la mano de obra y otros elementos asociados. Además, al tratarse de un modelo premium, las intervenciones mecánicas y electrónicas pueden tener un coste superior al de vehículos generalistas con tecnologías similares.
La versión híbrida enchufable del CX-90 baja todavía más hasta 20 sobre 100, convirtiéndose en uno de los modelos peor valorados de la lista. Los propietarios han señalado problemas relacionados con la batería, el motor eléctrico, la transmisión, los frenos, la dirección y la suspensión. La combinación de sistemas de combustión y electrificación puede elevar el coste de determinadas averías: una transmisión puede superar los 5.700 dólares, mientras que una batería híbrida añade otro gasto considerable.
El Chevrolet Blazer EV obtiene 19 sobre 100, una de las puntuaciones más bajas de esta selección. Durante pruebas de larga duración, se registró un elevado número de incidencias en poco tiempo, mientras que posteriormente también se han señalado problemas de batería, refrigeración, baterías de 12 voltios y pantallas que pueden quedarse bloqueadas o apagarse. Para un comprador que busca evitar visitas frecuentes al taller, su historial de problemas convierte al Blazer EV en una opción que conviene analizar con mucha cautela.
La Rivian R1T cierra la lista con 18 sobre 100, la puntuación más baja de los nueve modelos mencionados. La pick-up eléctrica ha recibido informes de problemas relacionados con la batería, los motores eléctricos, el sistema de climatización y los mecanismos de las manillas de las puertas. Incluso intervenciones aparentemente sencillas pueden resultar caras: un propietario llegó a pagar 775 dólares por sustituir dos baterías de 12 voltios. Para quienes priorizan fiabilidad demostrada, las alternativas de fabricantes con una trayectoria más larga en pick-up pueden resultar una apuesta más conservadora.
Relacionadas
¿Por qué los clientes de Tesla en China están furiosos...
Mientras alcanza pérdidas históricas, Elon Musk no tiene nada contentos a...