El Alfa Romeo 75 fue el último Alfa concebido antes de la era Fiat, y eso se nota en su carácter. El V6 de 3.0 litros del 75 Verde ofrece sonido, equilibrio y una distribución de pesos casi perfecta gracias al esquema transaxle. Las buenas unidades escasean y los precios, desde unas 10.000 libras, ya muestran una tendencia alcista clara.
El TT original es uno de esos coches cuyo diseño ha envejecido mejor de lo esperado. No necesitaba grandes cifras para triunfar: su estética hizo todo el trabajo. Las unidades bien conservadas, especialmente con interiores poco comunes, empiezan alrededor de las 2.000 libras en Reino Unido y cada vez es más difícil encontrar ejemplares realmente sanos.
Elegante, robusto y sorprendentemente usable, el BMW E24 representa una era dorada de la marca. Los 635 CSi son los más buscados y las versiones M ya juegan en otra liga. Con precios desde unas 23.000 libras, es un gran turismo clásico que combina presencia, fiabilidad y potencial de revalorización.
El RX-8 es el último cupé rotativo puro de Mazda, sin ayudas modernas ni electrificación. Con el RX-9 aún en el aire, este modelo se ha convertido en el final de una estirpe. A partir de unas 2.300 libras, su valor empieza a estabilizarse y apunta lentamente al alza entre los entusiastas.
Mientras el XK posterior sigue depreciándose, el XK8 ha tocado fondo. Especialmente los XKR sobrealimentados y bien mantenidos, este gran turismo británico combina V8, confort y diseño atemporal. Desde unas 3.500 libras, es uno de los puntos de entrada más interesantes al lujo clásico con potencial de subida.
El ciclo del M3 E46 es un clásico: depreciación, abandono, escasez y revalorización. Con su seis cilindros atmosférico y equilibrio excepcional, ya es considerado un icono moderno. Desde unas 12.000 libras, las buenas unidades no dejan de subir y todo indica que seguirán haciéndolo.
El SL R129 sigue el mismo camino que sus antecesores: primero olvidado, ahora cada vez más buscado. Calidad de construcción sobresaliente, motores duraderos y diseño sobrio han impulsado su valor, que ya se ha duplicado en algunos casos. Aún se encuentran buenos ejemplares desde unas 6.000 libras, aunque no por mucho tiempo.