Chrysler ha puesto en marcha una llamada a revisión que afecta a 74.578 unidades del Dodge Durango correspondientes a los años 2021, 2022 y 2023. El problema está relacionado con el alerón trasero, que en determinados vehículos puede estar mal alineado con el techo y sufrir daños durante el funcionamiento del portón.
El riesgo aparece si la pieza termina desprendiéndose mientras el SUV circula. En ese caso, el alerón puede convertirse en un objeto peligroso sobre la carretera, aumentando las posibilidades de provocar un accidente tanto para el propietario del Durango como para otros conductores.
La campaña afecta a los Dodge Durango fabricados entre el 13 de julio de 2020 y el 28 de marzo de 2023. Chrysler detectó que determinados alerones traseros pudieron instalarse de manera incorrecta durante el proceso de fabricación.
La situación puede pasar desapercibida hasta que se abre o cierra el portón trasero. Cada movimiento puede hacer que el spoiler entre en contacto repetidamente con el techo, generando daños que se acumulan con el paso del tiempo y debilitando progresivamente la pieza.
La causa principal identificada por Chrysler es precisamente la alineación incorrecta del alerón trasero. Cuando el portón se mueve, la pieza puede golpear contra el techo del Durango, algo que provoca esfuerzos y daños estructurales en el componente.
Si los impactos continúan, el spoiler puede perder resistencia hasta llegar al punto de separarse completamente del vehículo. Por tanto, el problema no se limita a una cuestión estética: una pieza exterior aparentemente secundaria puede terminar convirtiéndose en un riesgo durante la conducción.
La preocupación de los organismos de seguridad está relacionada con lo que sucede si el spoiler termina cayendo sobre la carretera. Una pieza de ese tamaño puede convertirse en un obstáculo inesperado para otros vehículos y provocar maniobras bruscas o incluso una colisión.
Por ahora, las autoridades han señalado que no se han registrado accidentes ni lesiones relacionados con este defecto. Aun así, Chrysler y los organismos reguladores consideran que existe un riesgo suficiente para justificar una nueva campaña de seguridad sobre los vehículos afectados.
El defecto no aparece completamente por primera vez. Los reguladores han señalado que Chrysler ya había realizado campañas de retirada relacionadas con este mismo problema en 2021 y 2023.
Sin embargo, los datos recopilados posteriormente demostraron que determinados vehículos podían continuar presentando problemas incluso después de haber recibido las soluciones anteriores. Por ese motivo, la compañía ha tenido que volver a investigar el componente y preparar un procedimiento de reparación actualizado para los Durango afectados.
A pesar del elevado número de vehículos incluidos en la campaña, Chrysler calcula que aproximadamente el 0,8% de las 74.578 unidades afectadas presentan realmente el defecto. La investigación de FCA tuvo en cuenta reclamaciones de garantía, registros de atención al cliente, informes de servicio y otros datos técnicos.
La baja proporción no elimina el riesgo de seguridad. Chrysler determinó que existe un defecto susceptible de provocar el desprendimiento del spoiler y, por ello, decidió realizar una llamada a revisión voluntaria a nivel nacional.
La investigación también permitió reunir numerosos registros relacionados potencialmente con el problema. Hasta el 29 de julio de 2026, FCA US había contabilizado 116 reclamaciones de garantía, ocho registros de asistencia al cliente y otros 37 informes de servicio vinculados al problema del spoiler en diferentes mercados.
La compañía abrió una nueva investigación en marzo de 2026, después de detectar posibles desprendimientos en vehículos que ya habían recibido reparaciones de campañas anteriores. El hecho de que algunos Durango continuaran presentando el problema llevó a Chrysler a buscar una solución diferente.
Chrysler comunicó oficialmente los detalles de la campaña a sus concesionarios el 20 de agosto de 2026. Ese mismo día también quedaron disponibles los números de identificación de los vehículos, conocidos como VIN, en el sistema de consultas de retiradas de la autoridad estadounidense de seguridad vial.
Los propietarios comenzarán a recibir las cartas oficiales a partir del 10 de septiembre de 2026, donde se explicará el problema y los pasos que deberán seguir. Esto permitirá a cada conductor comprobar si su Durango se encuentra dentro del grupo afectado.
Por el momento, Chrysler todavía no ha anunciado cuál será el procedimiento técnico definitivo para solucionar el problema del alerón. La compañía continúa desarrollando una reparación que permita corregir la alineación y evitar nuevos desprendimientos.
Mientras llega la solución, los propietarios pueden consultar el VIN de su vehículo a través de los recursos oficiales de las autoridades estadounidenses y permanecer atentos a las comunicaciones de Chrysler. En una campaña que afecta a miles de SUV, conocer cuanto antes si una unidad está incluida puede evitar que un problema aparentemente menor termine provocando un incidente en carretera.
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