Cuando llegó en 2018, el Lexus LS 500 no fue una simple actualización, sino una transformación total del buque insignia de la marca japonesa. Lexus desarrolló esta generación sobre la plataforma GA-L compartida con el espectacular Lexus LC, logrando una carrocería más baja, rígida y dinámica. Frente a los anteriores LS centrados únicamente en el confort, este modelo apostó por una conducción más deportiva sin perder refinamiento. Incluso en 2026, sigue pareciendo una berlina moderna y extremadamente cara.
Bajo el capó, el motor 3.5 V6 biturbo de 416 CV convirtió al LS 500 en un rival mucho más serio frente a las berlinas alemanas de lujo. La entrega de potencia es contundente y lineal, mientras que la caja automática de diez velocidades realiza cambios prácticamente imperceptibles. Lexus también consiguió mejorar la eficiencia respecto a los antiguos LS con motor V8 atmosférico. El resultado es una berlina grande que acelera con enorme facilidad pero mantiene el refinamiento característico de la marca.
El verdadero motivo por el que el Lexus LS 500 usado se ha convertido en una compra tan inteligente está en su brutal depreciación. Un modelo nuevo arrancaba cerca de los 75.000 dólares y las versiones más equipadas superaban fácilmente las seis cifras. Sin embargo, hoy es posible encontrar unidades entre los 30.000 y 40.000 dólares. Eso permite acceder a una experiencia de lujo de máximo nivel por el precio de muchos SUV generalistas o berlinas premium básicas.
Entrar en el habitáculo del LS 500 sigue siendo una experiencia especial incluso comparándolo con modelos modernos de 2026. Lexus cuidó al máximo los materiales, el aislamiento acústico y la comodidad de marcha. Los asientos ofrecen un confort sobresaliente, mientras que la calidad de fabricación transmite una sensación artesanal poco habitual. En autopista, el silencio interior resulta impresionante, reforzando esa sensación de viajar en una auténtica berlina de representación japonesa.
Uno de los puntos más fuertes del Lexus LS 500 continúa siendo el confort para los pasajeros traseros. Las versiones más equipadas incorporan asientos reclinables, climatización avanzada y detalles pensados para largos viajes de lujo. Mientras algunos rivales apuestan por enormes pantallas y diseños futuristas, Lexus mantiene una filosofía mucho más elegante y relajante. Esa combinación entre tecnología y sencillez sigue siendo uno de sus mayores atractivos frente a muchos competidores alemanes.
Muchos coches de lujo usados parecen atractivos por precio, pero pueden convertirse rápidamente en una pesadilla mecánica. Aquí es donde la reputación de fiabilidad de Lexus marca la diferencia. Aunque el LS 500 sigue siendo un coche complejo y costoso de mantener correctamente, la marca japonesa lleva años destacando en estudios de durabilidad y satisfacción. Eso genera mucha más confianza que otras berlinas de lujo con reparaciones extremadamente caras fuera de garantía.
La enorme depreciación del LS 500 no es un problema exclusivo de Lexus. El mercado actual favorece claramente a los SUV y crossover premium, dejando a las grandes berlinas en una posición complicada. Modelos como el Mercedes Clase S o el BMW Serie 7 también sufren fuertes caídas de valor con el paso de los años. Además, este segmento incorpora muchísima tecnología desde fábrica, algo que acelera todavía más la depreciación cuando aparecen versiones nuevas con sistemas más modernos.
Aunque las berlinas alemanas de lujo siguen dominando el segmento, el Lexus LS 500 usado ofrece una propuesta mucho más racional para muchos compradores. Coches como el Mercedes Clase S o el BMW Serie 7 incorporan suspensiones complejas, sistemas electrónicos avanzados y componentes muy costosos de reparar. El Lexus tampoco es barato de mantener, pero su historial de fiabilidad genera una tranquilidad difícil de encontrar en este nivel de lujo. Precisamente por eso se ha convertido en una de las mejores oportunidades del mercado de segunda mano.
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