Mazda apuesta por un motor seis cilindros en línea turbo, una configuración típica de marcas premium. El resultado es una entrega de potencia suave, lineal y sin vibraciones, ofreciendo una sensación de conducción refinada que normalmente se asocia a coches mucho más caros.
A diferencia de muchos SUV de tracción delantera, el CX-90 utiliza una arquitectura con tracción total y sesgo trasero. Esto mejora notablemente el comportamiento dinámico, reduciendo el subviraje y ofreciendo una conducción más precisa y equilibrada.
El interior sorprende desde el primer contacto. Los asientos tapizados en cuero Nappa ofrecen una textura suave y un nivel de acabado que compite directamente con marcas de lujo tradicionales.
Mazda incorpora madera auténtica en el interior, alejándose de los plásticos que imitan materiales premium. Este detalle aporta calidez visual y una sensación de calidad difícil de encontrar en este rango de precio.
El trabajo en insonorización es clave. Gracias a materiales aislantes y cristales acústicos, el habitáculo se mantiene extremadamente silencioso incluso a velocidades de autopista.
El sistema de suspensión logra un equilibrio entre confort y control. Absorbe irregularidades sin perder estabilidad, ofreciendo una conducción suave pero firme, comparable a sistemas mucho más costosos.
El diseño del CX-90 apuesta por proporciones elegantes, con un capó largo y líneas limpias. Su estética transmite una imagen sofisticada que fácilmente puede confundirse con la de un SUV europeo de alta gama.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...