A pesar de ser eléctricos, los Tesla cuentan con una batería auxiliar de 12V encargada de alimentar sistemas básicos como seguros y accesorios. Con el tiempo, también necesita reemplazo. Comprar una nueva cuesta alrededor de 150 a 200 dólares si lo haces tú mismo, pero en los talleres de Tesla el precio asciende a 300 dólares.
El filtro de aire de cabina es una pieza sencilla que también necesita mantenimiento en los Tesla. Puedes comprarlo por 15 a 30 dólares y cambiarlo tú mismo, algo rápido y sin complicaciones. Si decides acudir al servicio oficial, el precio sube hasta unos 150 dólares, lo que lo convierte en uno de los mantenimientos más económicos si se opta por la vía casera.
La enorme pantalla central de Tesla no solo es un centro multimedia, sino también el cerebro que controla gran parte del vehículo. Los fallos en la MCU son relativamente frecuentes y su reemplazo cuesta cerca de 2.700 dólares. En algunos casos, los problemas se deben a fallos de software que Tesla corrige sin coste adicional, pero cuando es un daño físico, la reparación se dispara.
El peso de las baterías y el par instantáneo de los motores eléctricos provocan que los neumáticos de Tesla se desgasten antes de lo normal. Una rotación cuesta entre 50 y 100 dólares, mientras que reemplazarlos puede oscilar entre 200 y 450 dólares cada uno. Una práctica recomendable es rotarlos cada 10.000 km para alargar su vida útil.
Las manijas al ras de Tesla son un icono de diseño, pero también una fuente de problemas frecuentes. Suelen dejar de funcionar con el tiempo debido a su mecanismo eléctrico. El costo típico ronda entre 200 y 250 dólares por unidad, aunque si fallan varias, la factura puede superar fácilmente los 1.000 dólares.
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