Aunque muchos modelos de Ford tienen un precio competitivo, los costes de mantenimiento y algunas reparaciones pueden incrementarse con el paso de los años. Sustituciones de componentes, mano de obra especializada y determinadas averías pueden elevar el coste total de propiedad, especialmente en vehículos con un elevado kilometraje.
A lo largo de su historia, Ford ha protagonizado diversas campañas de llamadas a revisión para solucionar problemas relacionados con la seguridad o con determinados componentes mecánicos. Aunque las campañas permiten corregir los defectos sin coste para el propietario, pueden afectar a la percepción de fiabilidad de algunos modelos concretos.
No todos los Ford conservan bien su valor con el paso del tiempo. Algunos modelos experimentan una depreciación más rápida que la de competidores japoneses o de determinadas marcas europeas, lo que puede traducirse en un menor valor de reventa cuando llega el momento de cambiar de vehículo.
Especialmente en SUV de gran tamaño, pick-up y modelos equipados con motores de elevada cilindrada, el consumo de combustible puede situarse por encima del de algunos rivales directos. Para quienes recorren muchos kilómetros al año, este aspecto puede tener un impacto importante en el coste de utilización.
Aunque Ford ofrece vehículos bien equipados, algunas versiones recurren a materiales duros en el salpicadero, paneles de las puertas o consola central, algo que puede hacer que el habitáculo no resulte tan refinado como el de otros modelos de precio similar.
La fiabilidad de Ford varía considerablemente entre generaciones, motores y transmisiones. Mientras algunos vehículos han demostrado ser extremadamente duraderos, otros han registrado incidencias mecánicas que han afectado a su reputación. Por ello, es recomendable investigar el historial específico del modelo antes de comprarlo.
Uno de los aspectos más criticados en ciertos Ford es la calidad de algunos plásticos, ajustes y terminaciones interiores, especialmente en modelos de acceso a la gama. Aunque el diseño suele ser funcional, la sensación de calidad percibida puede no estar al nivel de algunos rivales del mismo segmento.
Si bien la marca ha mejorado notablemente en los últimos años, algunos modelos han llegado al mercado con sistemas multimedia y asistentes de conducción menos avanzados que los ofrecidos por otros fabricantes del mismo segmento. Dependiendo del acabado elegido, el equipamiento tecnológico puede resultar menos competitivo.