Honda ha iniciado una de las campañas de revisión más importantes del año al retirar cerca de 880.000 vehículos por un defecto en la suspensión trasera que puede provocar la pérdida de control del automóvil. Sin embargo, esta llamada a revisión presenta una particularidad poco habitual: solo afecta a los vehículos matriculados en los estados donde se utiliza sal para tratar las carreteras durante el invierno, una circunstancia que podría complicar el suministro de piezas y alargar los tiempos de reparación en determinadas regiones.
La campaña, registrada por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) bajo el número 26V365, responde al riesgo de corrosión de los brazos inferiores de la suspensión trasera en determinados modelos de Honda y Acura. La exposición continuada a la sal utilizada para combatir el hielo puede deteriorar estas piezas hasta provocar su desprendimiento durante la circulación, afectando seriamente a la estabilidad del eje trasero y aumentando el riesgo de accidente, especialmente a velocidades de autopista. Honda reemplazará gratuitamente los componentes afectados, aunque recomienda no esperar a que aparezcan síntomas para solicitar la reparación.
A diferencia de otras campañas nacionales, esta retirada se concentra principalmente en estados del noreste, la región de los Grandes Lagos y parte del Medio Oeste, donde el uso intensivo de sal en invierno acelera la corrosión. Esta situación puede generar un importante cuello de botella en los concesionarios, ya que miles de propietarios solicitarán las reparaciones al mismo tiempo mientras los talleres esperan recibir suficientes piezas de recambio. Además, factores como el kilometraje, el almacenamiento del vehículo o la frecuencia de uso durante el invierno pueden hacer que algunos automóviles presenten desgaste mucho antes que otros, aunque todos los vehículos incluidos deben ser revisados.
La documentación publicada por la NHTSA confirma la existencia del defecto de seguridad y permite comprobar mediante el número de identificación del vehículo (VIN) si un automóvil está afectado. No obstante, los registros públicos no detallan el número exacto de incidencias que motivaron la decisión ni el calendario definitivo de distribución de piezas. Tampoco se especifica cuánto tiempo requerirá cada reparación ni el orden de prioridad que seguirán los concesionarios para atender a los propietarios afectados.
Mientras Honda organiza la logística de esta campaña, los expertos recomiendan a los propietarios comprobar cuanto antes si su vehículo forma parte de la retirada y solicitar una cita incluso si todavía no presentan síntomas. Los conductores también deberían prestar atención a ruidos metálicos en la parte trasera, vibraciones, desalineación o cambios en el comportamiento dinámico del vehículo, ya que podrían indicar un deterioro avanzado de la suspensión. Actuar con rapidez permitirá reducir el riesgo y evitar mayores demoras cuando aumente la demanda de reparaciones.