KIA amplía su catálogo de eléctricos en México con el EV3, un SUV compacto fabricado en el país que apuesta por una imagen futurista y una autonomía especialmente elevada para su segmento. Su diseño exterior sigue la filosofía Opposites United de la marca, con líneas rectas, grupos ópticos verticales y una zaga de aspecto robusto. Los elementos en negro mate y gris satinado aportan contraste en los bajos de la carrocería, especialmente cuando se combinan con colores como el verde o el azul. La gama mexicana está formada por las versiones EX y SXL, con precios de 689.700 y 767.700 pesos mexicanos, respectivamente.
El habitáculo es uno de los grandes argumentos del EV3 gracias a una combinación de tecnología, funcionalidad y espacio. El puesto de conducción reúne en una superficie de casi 30 pulgadas el cuadro de instrumentos, los controles del climatizador y el sistema de infoentretenimiento, pero KIA mantiene botones y mandos físicos para las funciones que se utilizan con mayor frecuencia. La consola central, situada prácticamente a ras de suelo, incorpora portavasos y cargador inalámbrico, mientras que el salpicadero mezcla zonas revestidas en tela con plásticos de diferentes texturas para crear un ambiente minimalista.
A pesar de sus dimensiones compactas, el EV3 ofrece una habitabilidad considerable. Durante una ruta de aproximadamente 500 kilómetros entre Pesquería y San Antonio, Texas, con tres ocupantes y temperaturas superiores a 40 °C, el SUV demostró que puede afrontar trayectos largos sin renunciar al confort. El maletero permitió transportar el equipaje de los tres pasajeros y su piso con dos niveles facilita la organización de la carga. En las plazas traseras, la silueta cuadrada y la buena distancia entre ejes proporcionan espacio suficiente para las piernas y la cabeza, además de salidas de climatización, puertos USB y reposabrazos.
Al volante, el KIA EV3 ofrece una respuesta rápida pero progresiva gracias a sus 201 CV, una potencia suficiente para un SUV concebido principalmente para el uso cotidiano. La suspensión presenta un tarado equilibrado para las condiciones de las carreteras mexicanas y el sistema de regeneración puede ajustarse mediante las levas situadas detrás del volante en tres niveles. También permite activar el one pedal drive, una función que facilita la conducción urbana y recupera energía durante las deceleraciones para devolverla a la batería. El resultado es un comportamiento sencillo de controlar, sin las reacciones bruscas que pueden aparecer en algunos eléctricos de elevada potencia.
La autonomía es uno de los puntos que más diferencian al EV3. La versión SXL alcanza hasta 605 kilómetros por carga, mientras que la EX, equipada con una batería de menor capacidad, ofrece hasta 436 kilómetros. Durante la prueba de larga distancia, la variante SXL consiguió llegar a Laredo, Texas, con un 22 % de batería restante, pese al intenso calor y al uso constante del climatizador. Allí se conectó a un supercargador de Tesla gracias al puerto NACS, recuperando el 98 % de la batería en aproximadamente una hora a una velocidad media de carga de 120 kW. Esta compatibilidad amplía considerablemente las posibilidades de utilizar el EV3 tanto en ciudad como en carretera.
El KIA EV3 demuestra así que un SUV eléctrico compacto ya no tiene por qué limitarse a desplazamientos urbanos. La combinación de hasta 605 kilómetros de autonomía, 201 CV, una habitabilidad generosa y acceso a la red de carga de Tesla permite plantearlo también como vehículo para viajes largos. Tras unas diez horas de recorrido a velocidades legales, el modelo mostró que es posible realizar un auténtico viaje por carretera con un eléctrico fabricado en México. Con un precio de partida de 689.700 pesos para el EV3 EX y de 767.700 pesos para el SXL, KIA apuesta por un producto tecnológico que busca competir no solo por diseño, sino también por autonomía, practicidad y facilidad de uso.