Recordemos que el pasado martes, la Federación Internacional de Automovilismo aprobó, a diez días del inicio de la competición, un controvertido sistema de puntuación en el que el campeón del mundo de la Fórmula 1 no sería quien más puntos obtuviera a final de temporada, sino quien más victorias lograra. Las voces críticas no tardaron en llegar. Alonso, Hamilton o Trulli fueron algunos de los pilotos que rápidamente alzaron sus protestas ante la medida. Asimismo, el excampeón del mundo Michael Schumacher expresó su preocupación ante una medida de tal calibre y tan en contra del espíritu de la Fórmula 1. Los aficionados, a través de los más diversos foros, también. Sólo faltaba la oposición de los equipos de manera organizada y esta llegó a finales de la semana.
La FOTA (asociación que engloba a todos los equipos participantes en la Fórmula 1) cuestionó la decisión asegurando que carecía de validez. Para aprobarse una medida de este tipo, asegura, debe contarse con la unanimidad de todos los competidores. En un comunicado, la FOTA señala que "la modificación de los reglamentos deportivos propuestos por el Consejo Mundial de Automovilismo no se realizó de conformidad con el procedimiento previsto" y concluye que "es demasiado tarde para que la FIA imponga un cambio que no ha obtenido el acuerdo unánime de todos los competidores".
Horas después de publicarse el comunicado de la FOTA, la FIA daba marcha atrás en su decisión y anunciaba el retraso de la entrada en vigor del sistema de victorias en caso de no contar con el apoyo de los equipos participantes de la Fórmula 1. Es decir, a falta de confirmación oficial para mantener el sistema de puntuación habitual, la controvertida propuesta de la FIA de que el “ganador se lo lleva todo” está herida de muerte.