Como antesala a este llamado de revisión, BMW debió llamar a 80,000 Mini Cooper modelo 2004 y 2005 por un probable fallo en el sistema de dirección que fue detectado la NHTSA gracias a 54 quejas presentadas, donde se afirma que se pierde la asistencia de la dirección pero no el control del carro.
A la lista de revisiones se sumarán otras 198,000 unidades, que corresponden a BMW Serie 5, Serie 6 y Serie 7 2002 a 2010 con motor V8 o V12, y a Rolls-Royce Phantom 2002 a 2010, debido a un problema por los frenos.
De forma concreta, hay posibilidad de que se presente una fuga en el circuito de vacío de los frenos, con lo cual la potencia del servofreno se pierde. Es como intentar frenar un carro con el motor apagado: complicado.
Según la marca, no se han producido víctimas por este hecho, aunque esto no significa que ni hayan habido accidentes. BMW dice que este recall es voluntario.