Se trata del dealer Max Motors, el cual hace la siguiente oferta: ‘por la compra de cualquier vehículo, te regalamos un AK-47’. Este pequeño juguete, con un costo de 450 dólares, es un fusil de asalto que fue diseñado por el ejército ruso en 1947, tras la II Guerra Mundial. Una verdadera máquina de matar, con un calibre de 7,62 mm, y la preferida por muchos ejércitos por su fiabilidad y facilidad de recarga. ¿Se puede considerar realmente un arma para tener en casa y ‘defender a nuestras familias’?
En Max Motors, ubicado en Missouri, el logotipo es un vaquero con dos pistolas, como se puede ver en su página web. Su dueño, Mark Muller comenta orgulloso: ‘Esta iniciativa puede evitar que pase algo malo: ponemos estas armas en manos de gente que las maneja todos los días’. ¿Acaso son militares todos sus clientes?
Parece que al personaje le ha entrado pólvora al cerebro Nos hemos encontrado con comentarios como este: ‘Me parece bien tener un rifle’, opina el dueño de un concesionario de la competencia, ‘pero no entiendo el propósito de comprar una de esas armas’. Claro, es lícito tener una Magnum 44 en el cajón de la mesita de noche, pero guardar un bazooka en el armario ya es pasarse.
Pero ni creas que esta es la primera vez que lo hacen. La campaña tuvo tanto éxito que es el, este es el segundo año consecutivo que realiza una oferta similar. Bajo el eslogan ‘God, guns and gas’ (Dios, armas y gasolina), el verano de 2008, sus ventas se cuadriplicaron al regalar una pistola Coltec por adquirir un automóvil. De hecho, la gran mayoría de compradores optaron por la pistola en vez de por una oferta de 250 dólares en gasolina.
Ford Puerto Rico y los Centros Sor Isolina Ferré unieron esfuerzos para remodelar un comedor comunitario en Caimito y distribuir alimentos entre 70 familias vulnerables. La iniciativa se realizó como parte del Ford Global Caring Month, un programa anual mediante el cual empleados de la compañía participan en proyectos de servicio comunitario alrededor del mundo. […]