Mercedes-Benz se prepara para revolucionar su línea de furgonetas con la nueva Clase V, que debutará en Europa antes de expandirse a Norteamérica y China. La gama se divide en dos segmentos principales: el VLE, un monovolumen familiar para hasta ocho pasajeros, y el VLS, una furgoneta ultralujuosa inspirada en el concepto Vision V, con asientos VIP, pantalla gigante y asientos reclinables eléctricamente, pensada para el mercado VIP.
Las nuevas furgonetas aprovecharán las plataformas VAN.EA eléctrica y VAN.CA híbrida, compartiendo el 70 % de sus componentes para mejorar la eficiencia de producción. La versión eléctrica contará con arquitectura de 800 V, tracción 4MATIC de doble motor, piso plano y carga rápida, combinando lujo, practicidad y tecnología avanzada.
Ola Källenius, presidente del Grupo Mercedes, sugirió un creciente interés por minivans de lujo en Estados Unidos y China, aunque aún no se define una versión Maybach ni variantes AMG. El VLS está diseñado para satisfacer la demanda de transporte de alta gama, ofreciendo una experiencia de lujo comparable a sedanes y SUVs premium, pero con la versatilidad de una furgoneta.

Mercedes no olvida su negocio principal: las furgonetas comerciales. La Sprinter de próxima generación también usará estas plataformas, fortaleciendo su presencia en logística y transporte. Con esta estrategia, la marca combina innovación tecnológica con eficiencia industrial, ofreciendo vehículos que abarcan desde el lujo extremo hasta la funcionalidad empresarial.
Esta nueva generación de furgonetas representa más que una simple actualización de la Clase V: es la entrada de Mercedes en un mercado de lujo en expansión, con vehículos que integran confort, tecnología y versatilidad. Analistas del sector observan de cerca si la marca logrará consolidar su liderazgo en las minivans de lujo de China y Norteamérica, marcando un nuevo estándar en el segmento.