Peugeot RCZ Vision y E-T16: los dos deportivos eléctricos que revolucionan el Salón de París

Peugeot recupera el espíritu de sus deportivos más emblemáticos con dos prototipos eléctricos: un coupé de 500 ...
13/10/2026

Rancez Damian

Peugeot recupera el espíritu de sus deportivos más emblemáticos con dos prototipos eléctricos: un coupé de 500 CV y un homenaje radical al mítico 205 Turbo 16.

Peugeot ha sorprendido en el Salón del Automóvil de París 2026 con dos concept cars que muestran hasta dónde quiere llevar su futuro diseño deportivo. El RCZ Vision reinterpreta el coupé que la marca dejó de fabricar en 2015, mientras que el E-T16 recupera la esencia del legendario 205 Turbo 16 de rally. Ambos prototipos son eléctricos y representan dos formas distintas de entender las prestaciones: elegancia y tecnología para viajar en el RCZ Vision, y una imagen extrema inspirada en la competición para el E-T16. La marca francesa aprovecha así la cita parisina para reivindicar su historia y explorar nuevas soluciones para sus próximos modelos.

El Peugeot RCZ Vision desarrolla una potencia anunciada de 500 CV y presenta una silueta baja, superficies esculpidas y un techo acristalado de doble burbuja que recuerda al RCZ original. Su diseño introduce el nuevo lenguaje estético Feline Future, con una firma luminosa de tres garras reinterpretada mediante elementos LED ultrafinos y un alerón trasero activo integrado en la carrocería. El resultado es un gran turismo de aspecto futurista que combina referencias históricas con soluciones propias de un deportivo eléctrico de nueva generación. No obstante, Peugeot lo define como un concept car, por lo que no ha anunciado una versión de producción.

Una batería avanzada y tecnología que cambia la conducción

Uno de los datos más llamativos del RCZ Vision es su sistema eléctrico. Peugeot anuncia hasta 600 kilómetros de autonomía WLTP, un consumo de 10 kWh/100 km y una arquitectura de 1.000 voltios. La marca también plantea una batería de estado sólido de 110 milímetros de grosor y una recarga del 10 al 80 % en menos de diez minutos, cifras que forman parte de la propuesta tecnológica del prototipo. Su plataforma STLA One explora nuevas posibilidades de rendimiento y eficiencia, aunque estos datos no deben confundirse con especificaciones de un vehículo comercial ya homologado. El objetivo es mostrar qué tecnologías podrían orientar futuros desarrollos de Peugeot.

El interior del RCZ Vision rompe con el planteamiento habitual de los deportivos actuales. El puesto de conducción incorpora un cuadro de instrumentos transparente con tecnología micro-LED, una pantalla central flotante y el sistema Hypersquare, un mando rectangular que sustituye al volante convencional. Esta solución trabaja junto a la tecnología steer-by-wire, que transmite electrónicamente las órdenes de dirección, sin una conexión mecánica tradicional entre el mando y las ruedas. Peugeot también explora sistemas de frenado electrónicos y asistencia semiautónoma para determinadas condiciones. Son innovaciones que buscan ofrecer una relación más directa e intuitiva entre el conductor y el vehículo, aunque su llegada a los coches de serie dependerá de futuros desarrollos.

El segundo gran protagonista es el Peugeot E-T16, un prototipo que rinde homenaje al 205 Turbo 16, uno de los coches más recordados de la historia de los rallys. Su carrocería ensanchada, la zaga musculosa y los detalles inspirados en el modelo de competición de los años ochenta recuperan una estética asociada a una época especialmente intensa del automovilismo. Según las especificaciones anunciadas, el E-T16 utiliza tres motores eléctricos que entregan 816 CV y le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente 2,5 segundos. Su planteamiento también contempla soluciones de refrigeración específicas para mantener el rendimiento en conducción exigente.

La conexión con la competición es especialmente relevante para Peugeot, que mantiene una larga trayectoria en disciplinas como los rallys y las carreras de resistencia. El 205 Turbo 16 se convirtió en un icono durante la etapa del Grupo B, mientras que el actual 9X8 representa la presencia de la marca en el Campeonato Mundial de Resistencia. En París, Peugeot expone también el nuevo E-208 GTi junto al histórico 205 GTi, reforzando el vínculo entre sus deportivos clásicos y su estrategia eléctrica. Ni el RCZ Vision ni el E-T16 tienen, por ahora, una versión de producción confirmada: su función principal es explorar diseños, tecnologías y sensaciones que podrían influir en futuros modelos.

Con estos dos prototipos, Peugeot demuestra que la electrificación no tiene por qué limitarse a vehículos prácticos y familiares. El RCZ Vision plantea un coupé de altas prestaciones con tecnologías experimentales, mientras que el E-T16 transforma el recuerdo de un icono de los rallys en una propuesta eléctrica radical. El gran desafío será trasladar parte de estas ideas a coches reales que puedan fabricarse y venderse a un precio competitivo. Por el momento, París sirve como escaparate de la nueva ambición deportiva de Peugeot, una estrategia que combina nostalgia, innovación y una clara apuesta por la movilidad eléctrica.