Porsche está acelerando el desarrollo del que será el sucesor del Macan de gasolina, después de que la decisión de convertir el modelo en un vehículo exclusivamente eléctrico provocara una importante caída de las ventas. Las nuevas fotografías espía muestran un prototipo camuflado que todavía utiliza una carrocería de Audi Q5 como banco de pruebas, aunque bajo ella se esconde un proyecto completamente diferente. La gran novedad es que Porsche estaría valorando abandonar definitivamente el nombre Macan para este modelo y utilizar la denominación Octan, un nombre que ya aparece con mayor fuerza entre los rumores procedentes de las zonas donde se realizan las pruebas.
Las imágenes revelan una evolución importante respecto a los primeros prototipos. El frontal incorpora dos grandes entradas de aire superpuestas, divididas en su zona central, mientras que los pasos de rueda ensanchados y las dos salidas de escape dejan claro que estamos ante un SUV de orientación más deportiva. Aunque seguirá compartiendo plataforma con Audi, Porsche quiere diferenciarlo claramente del Q5 y convertirlo en un producto con auténtico carácter de Stuttgart, especialmente gracias a una carrocería más ancha que debería mejorar su comportamiento dinámico.
La base técnica será la Premium Platform Combustion, una arquitectura preparada para recibir diferentes sistemas de propulsión electrificados. Porsche tendría previsto recurrir tanto a motores de cuatro cilindros como a bloques V6, siempre asociados a tracción integral, mientras que algunas versiones incorporarían tecnología híbrida enchufable. En el caso de los PHEV, se espera una autonomía eléctrica superior a 62 millas, unos 100 kilómetros, lo que permitiría combinar desplazamientos urbanos sin emisiones con la autonomía necesaria para viajes largos.
La apuesta por recuperar un SUV con motor de combustión tiene una explicación comercial evidente. El Macan eléctrico no ha conseguido mantener el nivel de éxito de su antecesor y Porsche necesita ampliar su oferta para atraer nuevamente a clientes que todavía no están preparados para abandonar los motores térmicos. El futuro Octan podría convertirse así en el complemento perfecto del Macan eléctrico, ofreciendo gasolina, híbridos enchufables y tracción integral para cubrir una mayor variedad de necesidades.
Porsche también podría ampliar la familia con una segunda carrocería, posiblemente con una configuración de estilo SUV coupé similar al Audi Q5 Sportback. La estrategia permitiría aprovechar la misma base técnica para generar nuevas variantes y aumentar el volumen de ventas. Mientras tanto, el desarrollo avanza a buen ritmo: este prototipo ya está realizando pruebas en condiciones de altas temperaturas en España y los especialistas que siguen el proyecto esperan que aparezcan unidades de desarrollo mucho más cercanas al diseño definitivo antes de que termine el invierno.
Todo apunta a que el nuevo SUV podría debutar oficialmente durante la primera mitad de 2027, aunque Porsche también contempla la posibilidad de retrasar su llegada comercial hasta el año modelo 2028. Si finalmente recibe el nombre Octan, supondrá además el nacimiento de una nueva identidad dentro de la gama, dejando atrás una denominación Macan que durante años estuvo asociada a uno de los productos más importantes de la firma. Porsche quiere recuperar con este SUV a los clientes que perdió con la electrificación total del Macan, y su combinación de motores térmicos, tecnología híbrida y comportamiento deportivo será clave para conseguirlo.