En un mundo en donde casi todo es demasiado parecido el elegir un auto que a muchos les puede parecer ¨horrible¨ (mi sondeo personal está rondando el 50% de los que me vieron en el Flex) a mi me parece una gran ventaja. Por tanto, me tengo que declarar cautivado por el Flex exterior e interiormente.
Me parece un auto de aceptable practicidad, obviamente podría ser más aerodinámico, y con algunos adelantos tecnológicos (que no lo son tanto en Japón o Europa) como el Sync que simplifica muchos de los procesos habituales del uso de un coche y especialmente hace más segura la conducción ante el inevitable uso del celular.
Otra confesión, nacido y crecido en Europa aprendí que los asientos duros, que sujetan bien lumbares y espalda son los mejores para manejar. Tengo ciertos prejuicios sobre el criterio de comodidad tradicional de la industria americana pero en este caso específico me parece que los asientos de conductor y copiloto son estupendos, magníficos para el uso ciudadano. En las otras dos filas de asientos la cosa cambia y la verdad es que aunque el aspecto es bueno no son tan cómodos como aparentan.
El Flex se mueve bien, o al menos a primera vista esperas que sea más torpe y luego te sorprende. Sin duda mejoraría el comportamiento de la transmisión, me sorprendió mucho comprobar que al Duratec de 3.5 litros V6 de 262 caballos y 248 lb-pie de torque le acoplaron una caja automática de seis velocidades, parecía en el uso algo mucho más arcaico y trasnochado.
El precio en la versión básica es bueno, pero todos queremos el Limited y algunos caprichos adicionales y ahí comienzan muchos de los problemas comerciales de este auto.