Smart vuelve a sus orígenes con el nuevo Smart #2, un coche eléctrico biplaza que recupera el espíritu del histórico Fortwo y lo adapta a las exigencias actuales de movilidad urbana. Presentado oficialmente en el Salón del Automóvil de París de octubre de 2026, el modelo apuesta por dimensiones ultracompactas, tecnología moderna y una mecánica completamente eléctrica. La marca busca recuperar un espacio propio en las ciudades, donde aparcar resulta cada vez más complicado y los conductores demandan vehículos pequeños, eficientes y fáciles de utilizar a diario.
Con 2,75 metros de longitud, el Smart #2 conserva la filosofía de su antecesor, con voladizos cortos y las ruedas situadas cerca de las esquinas de la carrocería. El diseño, desarrollado por el equipo global de Mercedes-Benz, actualiza la silueta característica con una iluminación moderna, techo flotante y superficies más limpias. Su radio de giro de apenas 6,95 metros promete facilitar las maniobras en calles estrechas y aparcamientos reducidos. Aunque es ligeramente más largo que el último Fortwo, continúa siendo una alternativa especialmente práctica para desplazamientos urbanos.
La gran novedad está en su plataforma Electric Compact Architecture (ECA), desarrollada específicamente para este vehículo eléctrico de dos plazas. El Smart #2 utiliza un motor eléctrico trasero de 60 kW, equivalentes a unos 82 CV, y 130 Nm de par máximo, una configuración pensada para ofrecer una respuesta inmediata en ciudad. La batería LFP de 35,8 kWh permite alcanzar una autonomía objetivo de hasta 290 kilómetros según el ciclo WLTP europeo, aunque la cifra definitiva queda sujeta a la homologación. Su planteamiento prioriza la eficiencia y la facilidad de conducción antes que las prestaciones deportivas.
Pese a su tamaño, el Smart #2 incorpora soluciones que buscan reducir las limitaciones habituales de los pequeños eléctricos. La marca anuncia carga rápida en corriente continua de hasta 65 kW, con un tiempo aproximado de 20 minutos para pasar del 10 % al 80 % de batería en condiciones adecuadas. También admite carga en corriente alterna de hasta 11 kW y cuenta con función V2L, que permite alimentar determinados dispositivos externos. Estas prestaciones pueden facilitar tanto los desplazamientos cotidianos como las escapadas cortas, siempre que exista acceso a una infraestructura de recarga compatible.
El habitáculo apuesta por aprovechar al máximo el espacio disponible con una disposición de asientos tipo banqueta y un puesto de conducción de diseño envolvente. Según la configuración anunciada, el equipamiento incluye pantalla multimedia, instrumentación digital y asistentes de conducción como control de crucero adaptativo, vigilancia del ángulo muerto y alerta de tráfico cruzado trasero. La estructura de seguridad Tridion Cell Evo representa otra de las prioridades del proyecto, una evolución de la célula de seguridad que ha caracterizado históricamente a los modelos Smart. La marca quiere demostrar que un coche diminuto también puede incorporar tecnología actual y sistemas de protección avanzados.
Para su lanzamiento, Smart ha anunciado las versiones Pure, Pure+ y Premium, además de una edición especial Couture Edition limitada a 999 unidades en Europa. Esta variante destaca por su carrocería blanca mate, techo en tono dorado y detalles exclusivos, junto con un equipamiento más completo que puede incluir techo de cristal, asientos calefactados y sistema de sonido Sennheiser. Los precios definitivos y la disponibilidad comercial se comunicarán según cada mercado, por lo que todavía no es posible establecer una comparación precisa con todos sus posibles rivales. Su éxito dependerá de cuánto cueste y de si consigue ofrecer una autonomía útil sin encarecer demasiado el acceso a la movilidad eléctrica.
El regreso del Smart #2 demuestra que todavía existe espacio para los coches urbanos de dos plazas en una industria dominada por SUV cada vez más grandes. Con sus 290 kilómetros de autonomía objetivo, su tamaño reducido y la posibilidad de recuperar buena parte de la batería en unos 20 minutos, el nuevo modelo busca convertirse en una herramienta eficaz para moverse por la ciudad. No pretende sustituir a un coche familiar, sino resolver con eficiencia los desplazamientos diarios. La clave estará en el precio final, la autonomía real y su disponibilidad en España, factores que determinarán si el sucesor del Fortwo logra recuperar el protagonismo que tuvo entre los pequeños urbanos.