Lo autos pequeños son perfectos para las grandes ciudades. Ofrecen economía en el consumo de combustible, es fácil maniobrar con ellos en el intenso tráfico y son cómodos para estacionar en el primer espacio libre que aparezca. Pero cuando el auto es tan pequeño como un Smart, aparecen nuevas ventajaas.
Smart tiene un acuerdo con tres grandes compañías de parking en New York según el cual los dueños del Smart ForTwo sólo tendrán que pagar la mitad del precio cuando dejen su vehículo la mayoría de los parking en el área de la ciudad. Tiene sentido que el minúsculo Smart, que con sus 106 pulgadas de longitud cabe donde quiera, pague menos que lo que le tocaría a un elegante auto que lo dobla en longitud. Las compañías con las que Smart tiene el acuerdo son Meyers Parking, Icon Parking Systems y AviStar Airport Parking.