TechART se ha metido con la estética del Boxster y el Cayman, pero lo destacable de la labor es que fuera de verse bien, se ha mejorado la aerodinámica (todo se ha expuesto rigurosamente a túnel de viento). Esto se debe por los nuevos parachoques, más definidos y bajos y con tomas de aire más pronunciadas. En la parte lateral también se aumenta el tamaño de las desembocaduras de aire, así que los frenos tendrán mejor refrigeración.
En la trasera se destaca una nueva salida de escape, mientras que el Cayman recibe cierto aspecto de Porsche 911 gracias al inmenso alerón trasero (similar al de los GT3) y a los rines (de 19 o 20 pulgadas), de diseño similar a los que llevaban los 911 carrocería 996. El Boxster no se queda atrás, y también recibe su buen deflector trasero, pero aún se nota que es el más pequeño de la familia.
Gracias a los paquetes de personalización con los cuales cuenta Porsche, TechART no se ha metido mucho en el interior de los Boxster y Cayman. Apenas le agrega alfombrillas con su logo y diferentes pedaleras, sin embargo sugieren que los apliques del tablero sean amarillos para el Boxster (rojos para el Cayman) y el cuero negro.
Como si se tratara del ‘ying-yang’, TechART ha tomado a los dos modelos más chicos de Porsche y ha pintado al convertible de blanco y al coupé de negro. Lo cierto es que ninguno de los dos parece representar bondad o tranquilidad alguna: agresividad y músculo al mejor estilo de los alemanes.
Por ahora nos han dejado con la mayor interrogante de todas: ¿habrá tocado TechART los motores del Cayman o Boxster? Aún no lo han confirmado, pero si no lo han hecho, no demorarán en hacerlo.