El motor que lleva el Bentley Mulsanne es un V8 de doble turbo con 6,75 litros de desplazamiento con 505 HP a 4,200 rpm y 752 lb-ft de torque a sólo 1,750 vueltas. Su transmisión será una ZF de 8 velocidades que no sólo asegura un funcionamiento suave, sino que llevará al carro de 0 a 60 mph en 5,1 segundos, a 100 en 11,6 segundos y a una tope de 187 mph. El consumo homologado del Mulsanne es de 16,7 mpg en el ciclo americano combinado (menor que en el Azure), y emisiones de 393 g/km.
Este sedán de lujo completo, competencia del Rolls-Royce Phantom y los Maybach, mide 219.49 pulgadas de largo, 75.8 de ancho, 59.88 de alto, y una distancia entre ejes de 128,6 pulgadas. Pesa 5,700 libras, y podrá calzar rines de 20 o 21 pulgadas (5 diseños diferentes).
El Mulsanne llega con toda la tecnología de Bentley y el Grupo VW, aplicado hacia la seguridad, el conductor y los acompañantes. La comodidad y el entretenimiento son una prioridad para esta marca, por lo cual cuenta con todos los sistemas conocidos hasta el momento para hacer que un viaje en este carro sea una experiencia única.
La exclusividad, el lujo y la calidad son sinónimos del Mulsanne, carro que requiere 170 horas/hombre de trabajo artesanal (es decir, 7 días sin descanso) cuando es ordenado de serie, pues cuando el cliente empieza a jugar con las infinitas posibilidades de personalización esta cifra aumenta (proporcionalmente con el precio).