El 5 de abril, Toyota recibió la pena máxima de la NHTSA, una multa de 16.4 millones de dólares por no haber notificado en tiempo y forma a dicho organismo de seguridad sobre el problema presente en los aceleradores de sus carros, causa de uno de los mayores escándalos y llamado a revisión de la historia automotriz.
Ahora, la compañía podría enfrentar una segunda multa que podría elevarse a 13.8 billones de dólares. Esta cifra se basa en los 2.3 millones de vehículos que fueron llamados a recall y por los que la compañía estaría pagando una multa de 6,000 dólares por unidad.
La NHTSA se muestra ofendida ante nueva información que ha salido a relucir en todo este asunto. Una reciente carta de un ejecutivo de la firma confirma que Toyota determinó no realizar los cambios mecánicos requeridos para el problema de la aceleración para los carros que se venderían en Estados Unidos, aun cuando sí tomó medidas para otros mercados.
Por el momento, Toyota no ha declarado su posición frente a la primera sanción impuesta. La marca tiene hasta el 19 de abril para definir ante las autoridades si pagará la multa o la rebatirá.
Fuente: Automotive News
Los sistemas de calefacción en los asientos de algunos vehículos podrían ser objeto de investigaciones debido a quejas de propietarios que habrían sido quemados.