
El actual Toyota GR Supra A90 todavía tiene argumentos para defender su lugar entre los deportivos más atractivos del mercado. Con su motor turbo de seis cilindros en línea, 382 CV, tracción trasera y cambio manual opcional, ofrece una combinación que sigue convenciendo a los aficionados. Sin embargo, la próxima generación tendrá que hacer algo más que mantener la fórmula conocida.
El hipotético Toyota Supra 2028 que representa este diseño apuesta por una imagen mucho más agresiva. El capó largo, el techo bajo y la posición retrasada del habitáculo mantienen las proporciones clásicas de un deportivo, mientras que una carrocería más ancha y musculosa le daría una presencia mucho mayor. La intención parece clara: convertir al Supra en un auténtico modelo de referencia dentro de Gazoo Racing.
El frontal es uno de los elementos más llamativos. Los faros LED estrechos, la parrilla oscura y las grandes entradas de aire crean una mirada mucho más intimidante que la del modelo actual. A ello se suman unas enormes llantas, una carrocería más baja y numerosos elementos aerodinámicos que acercan visualmente al Supra a los deportivos de categorías superiores.

La parte trasera mantiene esa apuesta radical con una barra de iluminación horizontal, un enorme difusor y cuatro salidas de escape rectangulares. El resultado transmite una imagen más moderna y sofisticada, pero sin abandonar los rasgos que históricamente han permitido reconocer a un Supra. Precisamente esa identidad será uno de los grandes retos para Toyota en la próxima generación.
Las informaciones conocidas sobre el futuro modelo apuntan a que Toyota ya trabaja en un sucesor del actual Supra, lo que convierte este tipo de diseños en una posibilidad especialmente interesante. Una de las cifras que más expectativas ha generado es la posibilidad de alcanzar alrededor de 500 CV, un salto considerable respecto a los 382 CV del Supra 3.0 actual.
También podría cambiar la filosofía mecánica. El actual Supra comparte buena parte de su tecnología con BMW, pero la próxima generación tendría la oportunidad de aumentar el protagonismo de Toyota y Gazoo Racing en el desarrollo del sistema de propulsión. La electrificación podría desempeñar un papel importante mediante una configuración híbrida asociada a un motor turboalimentado, aunque todavía no existe una especificación definitiva.
Si finalmente Toyota apuesta por más potencia, tecnología avanzada y un diseño parecido al de este concepto, el Supra 2028 podría convertirse en uno de los deportivos más importantes de la nueva generación. El objetivo no sería simplemente sustituir al A90, sino crear un modelo capaz de elevar todavía más el prestigio de Gazoo Racing y demostrar que el futuro de los deportivos japoneses puede ser tan emocionante como su pasado.