La industria automotriz de Puerto Rico enfrentó un fuerte retroceso en junio de 2025, con una caída del 20.83% en las ventas de autos nuevos en comparación con el mismo mes del año anterior. Según datos del Grupo Unido de Importadores de Automóviles (GUIA), solo se vendieron 8,528 unidades nuevas, lo que representa la contracción mensual más pronunciada en lo que va de año. En lo que va de 2025, las ventas acumuladas reflejan una baja del 4.49% frente al mismo período de 2024.
De acuerdo con José R. Ordeix, presidente de GUIA, el mercado ha entrado en una fase de enfriamiento motivada por la incertidumbre económica persistente y la expectativa ante la implementación de nuevos aranceles. Aunque el canal de ventas al detal apenas cayó un 2.2%, el canal de flotas sufrió un desplome del 24.6% en junio, y acumula una caída del 54.7% en lo que va del año, evidenciando el impacto desproporcionado sobre marcas dependientes de este segmento.
En términos de segmentos, los autos mini y mini premium fueron los más afectados, con una baja de 61.48%, seguidos por los sedanes medianos y grandes, que cayeron un 36.78%. Estos números refuerzan una tendencia sostenida: el abandono progresivo de los vehículos de pasajeros tradicionales en favor de SUV y pickups. Las vans fueron la única categoría con crecimiento, aumentando un 41.62% gracias a la demanda corporativa y a usos específicos de nicho.
Pocas marcas lograron sortear la tormenta. Solo cuatro reportaron crecimiento en junio: Mercedes-Benz (+127.4%), Mini (+113.6%), Acura (+68.6%) y General Motors (+21.74%). Estos aumentos responden, en parte, a inventarios saludables y comparativas favorables con cifras del año anterior. En el caso de Acura, el lanzamiento del ADX como el SUV de entrada puede haber atraído nuevos compradores a la marca. Toyota se mantuvo como líder en volumen con 2,188 unidades, pero aun así registró una caída del 14.7%. Otras marcas europeas, salvo Mercedes y Mini, vieron desplomes superiores al 30%. Kia resistió la tendencia con una baja moderada del 2.4%. Por otro lado, Mitsubishi y Nissan fueron de las más golpeadas, con caídas de 45.56% y 40.66% respectivamente.
Los resultados de junio reflejan un patrón descendente que comenzó a manifestarse en mayo. Todo apunta a que muchos consumidores adelantaron sus compras entre marzo y abril, cuando el mercado todavía mostraba señales de fortaleza. Ahora, con el impacto de los nuevos aranceles a punto de materializarse y la inflación aún presente, los fabricantes deberán replantear sus estrategias para mantener el flujo de ventas.
El sector automotriz es uno de los motores económicos más relevantes de Puerto Rico, generando miles de empleos directos e indirectos. Además, es uno de los principales termómetros para medir la economía y salud crediticia de los consumidores. Por ello, esta tendencia a la baja podría convertirse en un foco de atención para los legisladores y funcionarios de política pública. ¿Será este el momento para reactivar la reforma del arbitrio, largamente discutida pero nunca concretada?