Por ejemplo, la rigidez del conjunto se optimiza al agregar una barra de torsión entre la suspensión, la cuál también tiene amortiguadores más cortos y firmes, y de tipo monotubo. Se habla que la mejora en rigidez es cercana al 15%, y la suspensión es 20% más dura.
Los sistemas electrónicos como el de estabilidad y el de tracción se han afinado para ser más permisivos y poder dar curvas más rápidas. Los motores no cambian, pues además está disponible para toda la gama tanto en Europa como en Estados Unidos.
Los cambios estéticos recaen en una nueva parrilla frontal (pintada en negro piano), espejos exteriores en color plata y un parachoques delantero. En la trasera se destacan dos salidas de escape (habrá que ver cómo queda en cada motorización), y en el lateral se destacan los nuevos rines de 18 pulgadas, disponibles en siete tonos distintos.
En el interior se destacan los asientos deportivos con costuras a la vista y emblema "R-Design", volante y barra de cambios forrados en piel y de diferente agarre, alfombrillas características y pedales deportivos. Los Volvo S60 y V60 R-Design debutarán en el Autoshow de París, y prácticamente en simultánea empezarán a venderse en los principales mercados de la marca.
Ante la fuerte demanda que se viene en los próximos años, Volvo ha decidido invertir en su competitividad a través de más empleados y una mayor capacidad de producción.