En la primavera de 2010, Estados Unidos y Europa recibirán los primeros carros eléctricos de producción en serie impulsados con hidrógeno de Mercedes-Benz. De inicio no será mucho el volumen, pues la marca comenzará solamente con 200 unidades a repartirse entre ambos territorios, pero aun así la llegada del Mercedes Clase B F-Cell representa otro importante paso en la carrera verde de las constructoras.
Según la marca, el Clase B F-Cell tiene un rango de autonomía de 248 millas, lo que representa casi el doble de su hermano, el Mercedes Clase A F-Cell (2004). Su superioridad también se refleja en el tamaño de todo el sistema, menor en un 40% pero capaz de desarrollar un 30% más de potencia mientras consume un 30% menos de combustible. Todo esto con cero emisiones contaminantes.
La capacidad del carro para arrancar en frío también está bajo control. Las declaraciones de Rob Moran, el portavoz de Mercedes para Estados Unidos, explican que el Clase B F-Cell arranca tan rápido como el más moderno motor a diesel.
En cuanto a seguridad, Mercedes asegura que aun en el más grave accidente, las válvulas de seguridad cierran la salida del hidrógeno e impiden que el mismo se mezcle con los otros componentes del sistema.
Mercedes-Benz todavía no ha ofrecido ningún adelanto sobre el precio de su próximo vehículo.