La página de Ford en CarComplaints señala al Ford Explorer de 2002 como el peor año de fabricación del modelo. La base de datos de esta plataforma reúne 13.452 reclamaciones correspondientes a toda la trayectoria del Explorer, incluyendo todas sus generaciones y años de fabricación.
Este volumen debe interpretarse con cautela, ya que también está condicionado por la popularidad y las ventas acumuladas de un SUV que lleva décadas en el mercado. Sin embargo, la clasificación específica del año 2002 es una señal que los compradores deberían tener en cuenta. Antes de adquirir una unidad de esta generación, resulta fundamental revisar su historial de mantenimiento y realizar una inspección mecánica exhaustiva.
El Ford Escape de 2014 también aparece entre los modelos menos recomendables de la marca según la clasificación de CarComplaints. La plataforma registra 4.924 reclamaciones para toda la gama Escape, un total que incluye todos los años de fabricación y no exclusivamente las unidades de 2014.
Por ese motivo, la cifra no debe interpretarse como el número de averías de esta generación concreta. Aun así, su presencia en la lista de los modelos más problemáticos justifica extremar las precauciones al buscar una unidad usada. Solicitar el historial de revisiones, comprobar posibles campañas de llamada a revisión pendientes y realizar una inspección previa puede ayudar a evitar sorpresas desagradables.
El Ford Focus de 2014 figura entre los años más problemáticos de la marca en CarComplaints. Uno de los inconvenientes destacados en la plataforma es la falta de respuesta y los tirones al arrancar desde parado, un comportamiento que puede resultar especialmente molesto durante la conducción urbana.
La gama Focus acumula 5.279 reclamaciones en la base de datos, aunque el recuento contempla todos sus años de fabricación. En este caso, los compradores tienen una forma relativamente sencilla de comprobar si aparece el síntoma: realizar varias arrancadas desde parado, tanto en tráfico como en una pendiente suave. Si el vehículo presenta vacilaciones o movimientos bruscos, conviene investigar su origen antes de comprarlo.
La Chevrolet Silverado 1500 de 2017 aparece entre los modelos peor valorados de la marca en CarComplaints. El principal problema señalado para este año es la presencia de aceleraciones irregulares y tirones durante la marcha, un comportamiento que puede afectar a la comodidad y al control del vehículo.
La base de datos registra 1.285 reclamaciones para toda la gama Silverado 1500, incluyendo todas sus generaciones. No obstante, los síntomas descritos merecen especial atención en una pickup que puede utilizarse para transportar cargas o remolcar. Antes de adquirir una unidad de 2017, es recomendable probarla a diferentes velocidades y comprobar si la transmisión ha recibido mantenimiento o alguna actualización.
El Chevrolet Cruze de 2011 también aparece en la lista de los peores modelos de la marca elaborada por CarComplaints. La gama completa del Cruze acumula 1.176 reclamaciones en la plataforma, una cifra que incluye todos los años en los que estuvo a la venta.
En este caso, la clasificación no identifica una avería concreta como principal responsable de su mala reputación. Por eso, conviene utilizarla como una advertencia para investigar cada unidad de manera individual. Consultar un informe del historial del vehículo y encargar una inspección mecánica antes de la compra son dos medidas especialmente recomendables para conocer su estado real.
El Chevrolet Equinox de 2011 figura entre los años más problemáticos de la marca según CarComplaints. La plataforma contabiliza 2.843 reclamaciones para toda la gama Equinox, el registro más elevado entre los tres modelos de Chevrolet incluidos en este artículo.
Hay que tener en cuenta que el volumen de ventas de un vehículo popular puede incrementar el número total de quejas recibidas. Por tanto, esta cifra no permite determinar por sí sola la probabilidad de avería de una unidad concreta. Sin embargo, la clasificación negativa del año 2011 es un motivo suficiente para revisar cuidadosamente el historial de mantenimiento y comprobar que el vehículo no presenta problemas pendientes.
El Chrysler Sebring de 2002 destaca por un problema especialmente preocupante: la acumulación de lodo en el aceite que puede terminar provocando daños graves o incluso la destrucción del motor. CarComplaints identifica esta avería como la principal queja relacionada con este año de fabricación. El problema también aparece entre los registros del Sebring de 2001.
Estos depósitos se forman cuando el aceite pierde sus propiedades y se acumulan residuos que pueden obstruir los conductos de lubricación. Los cambios de aceite retrasados o un mantenimiento deficiente aumentan el riesgo de que aparezca este fenómeno. Por eso, quienes estén pensando en comprar un Sebring antiguo deberían exigir pruebas de los cambios de aceite realizados y revisar cuidadosamente el estado interno del motor. Una unidad descuidada puede sufrir una avería cuyo coste supere ampliamente su valor de mercado.
El Chrysler 200 de 2015 cierra esta lista con un problema que va más allá de la fiabilidad mecánica. CarComplaints identifica como principal queja de este modelo los apagones inesperados del motor durante la conducción, una situación que puede comprometer la seguridad de sus ocupantes.
La plataforma registra 1.273 reclamaciones para toda la gama Chrysler 200, incluyendo todos los años en los que se comercializó la berlina. Si el motor se apaga mientras el vehículo está en movimiento, el conductor puede perder la asistencia de algunos sistemas, como la dirección o los frenos, dependiendo de las condiciones. Por ello, antes de comprar una unidad de 2015 es especialmente importante comprobar mediante el número de bastidor (VIN) si existen llamadas a revisión pendientes y verificar que se hayan realizado las intervenciones correspondientes.