Son los medios suecos los que indican que Koenigsegg fue quien venció a otros oferentes chinos (firmas automotrices) y europeos (firmas inversoras) para hacerse con el control de Saab. No hay nada oficial aún, pero la noticia debería oficializarse por parte de GM esta semana.
Siendo así las cosas, Saab pasaría a ser un fabricante independiente, aunque inevitablemente seguirá ligado por varios años con General Motors pues gran parte de su portafolio tiene componentes (o son modelos propiamente dichos) de la norteamericana. Sin embargo, ya no dependerá para nada de esta compañía.
Hace apenas dos semanas informábamos de que Koenigsegg y General Motors habían llegado a un principio de acuerdo para la venta de Saab y que ello singificaba la continuación del plan de producción establecido. Es decir, los 9-3X, 9-4X y la nueva generación del 9-5 verían la luz. La confirmación de esa afirmación llega ahora con las primeras imágenes supuestamente oficiales del 9-5.