El Honda Prelude Type SH se destacó por incorporar tecnología avanzada para su época. Lanzado a fines de los 90, incluía el sistema ATTS, que mejoraba notablemente el paso por curva al distribuir el par de manera inteligente.
Los modelos de fines de los 90 y comienzos de los 2000 son los más deseados. Su mezcla de diseño, innovación y placer de manejo lo mantiene como una pieza muy valorada entre los coleccionistas.
El Honda CR-X SiR fue uno de los compactos deportivos más queridos de finales de los 80 y principios de los 90. Liviano, ágil y con el motor B16A, ofrecía sensaciones de manejo difíciles de igualar.
Las versiones de 1990 y 1991 son especialmente buscadas por representar el punto más alto del modelo. Su tamaño reducido y carácter deportivo lo convirtieron en un ícono que sigue vigente hoy.
El Honda Fit RS es una variante deportiva del Fit que combina practicidad con diversión al volante. Lanzado originalmente en Japón, suma mejoras mecánicas y de chasis que lo hacen mucho más entretenido que un Fit convencional.
Su disponibilidad limitada en algunos mercados lo volvió especialmente atractivo para coleccionistas. Es una pieza distinta dentro de la historia deportiva de Honda, valorada por su versatilidad y carácter.
El Honda Civic Type R es uno de los nombres más respetados dentro del mundo deportivo de la marca. Desde su debut en 1997, cada generación elevó el listón en potencia, chasis y puesta a punto. Modelos modernos como el de 2021 ofrecen un motor 2.0 turbo de 306 caballos, acompañado por un comportamiento dinámico que lo hace letal tanto en pista como en ruta.
Los coleccionistas, sin embargo, apuntan especialmente a las primeras generaciones, como el EK9 de 1997. Su estructura liviana y el motor B16B de alto régimen lo convirtieron en un clásico inmediato. Cada Type R tiene identidad propia, y por eso todos ocupan un lugar especial en el mundo del coleccionismo.
El Integra Type R es directamente una leyenda dentro del catálogo deportivo de Honda. Presentado en 1995, el DC2 es especialmente valorado por su equilibrio, su bajo peso y el famoso motor B18C atmosférico. Para muchos, sigue siendo uno de los mejores tracción delantera jamás fabricados.
Las versiones de fines de los 90, especialmente las de 1997 y 1998, son las más buscadas por ofrecer una experiencia de manejo cruda y sin filtros. Hoy, esos ejemplares alcanzan valores elevados y son piezas clave en cualquier colección seria de Honda.
El Honda S2000 CR fue una variante pensada directamente para los fanáticos de la pista. Lanzado en 2008, el Club Racer incorporó mejoras aerodinámicas, suspensión más rígida y reducción de peso, manteniendo el motor 2.2 VTEC del modelo estándar.
Su producción limitada y su enfoque purista lo transformaron en uno de los S2000 más deseados. Al ser una versión extrema de un deportivo ya icónico, el CR ocupa un lugar único dentro de la historia deportiva de Honda.
El Honda NSX-R representa el punto más alto de la ingeniería deportiva de la marca. Lanzado en 1992 como una versión más radical del NSX, ofrecía menor peso, mayor rigidez estructural y una puesta a punto claramente orientada al manejo.
Tanto el modelo original como la versión de 2002 son extremadamente codiciados. Su producción limitada y su estatus casi mítico lo convierten en uno de los Honda más buscados por coleccionistas a nivel mundial.
El Honda Accord Euro R es la prueba de que un sedán también puede ser verdaderamente deportivo. Introducido en el año 2000, montaba el motor H22A de 2.2 litros, con una puesta a punto más agresiva y una suspensión específica.
Las unidades de principios de los 2000 son las más valoradas por su equilibrio entre uso diario y prestaciones. Su perfil bajo y su carácter discreto lo convierten en una joya para quienes buscan algo distinto dentro del universo Honda.
El Honda CR-X SiR fue uno de los compactos deportivos más queridos de finales de los 80 y principios de los 90. Liviano, ágil y con el motor B16A, ofrecía sensaciones de manejo difíciles de igualar.
Las versiones de 1990 y 1991 son especialmente buscadas por representar el punto más alto del modelo. Su tamaño reducido y carácter deportivo lo convirtieron en un ícono que sigue vigente hoy.
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