El E-Ray marcó un antes y un después al ser el primer Corvette híbrido. Combina motor V8 trasero con propulsión eléctrica delantera, logrando tracción integral y una aceleración brutal. Aunque su velocidad máxima es menor que otras versiones, su salida de 0-100 km/h es la más rápida jamás vista en el modelo.
El Stingray de motor central revolucionó la arquitectura del modelo. Con su V8 atmosférico y equilibrio de superdeportivo, llevó a Corvette a competir directamente con marcas europeas mucho más caras, manteniendo una relación precio-prestaciones difícil de igualar dentro del catálogo de Chevrolet.
El Z06 elevó el rendimiento con su motor LT6 de altas revoluciones, uno de los V8 atmosféricos más radicales producidos en serie. Su sonido, respuesta y comportamiento en pista lo convirtieron en uno de los Corvette modernos más admirados por los entusiastas.
El C7 Z06 con compresor demostró que el Corvette clásico aún tenía mucho que ofrecer. Con 650 hp y un chasis muy afinado, siguió siendo competitivo incluso frente a modelos más nuevos, combinando potencia, aerodinámica agresiva y tecnología enfocada en circuito.
Esta edición especial celebró la herencia del modelo en Le Mans. La fibra de carbono, los frenos cerámicos y la puesta a punto específica lo hicieron más rápido y exclusivo que el Z06 convencional. Su producción limitada lo convirtió en una pieza muy buscada.
Inspirado en el Corvette de competición, este modelo celebró los éxitos internacionales de la marca. Fue pensado para plantar cara a superdeportivos europeos y lo logró gracias a su equilibrio entre potencia, ligereza y aerodinámica.
El C7 ZR1 llevó el concepto del Corvette delantero a su máximo extremo. Con 775 hp y un paquete aerodinámico muy agresivo, fue durante años el Corvette más rápido jamás fabricado y una referencia en circuitos de alta velocidad.
El nuevo ZR1 de motor central rompió todos los récords del modelo. Con más de 1.000 hp y tecnología heredada de competición, se convirtió en el Corvette más veloz de la historia y uno de los autos americanos más rápidos jamás producidos, reforzando el peso del proyecto dentro del grupo General Motors. Incluso su desarrollo fue destacado públicamente por el presidente de la compañía, Mark Reuss, como un logro técnico clave.