El Ford Model Y, presentado en 1932, fue el primer automóvil desarrollado específicamente para el mercado europeo, aunque su diseño nació en la sede de Ford en Dearborn (Michigan). Para crear este modelo, la marca estudió varios utilitarios británicos antes de desarrollar un vehículo capaz de competir en Europa. Su éxito fue inmediato, permitiendo salvar la división británica de Ford y expandiendo su producción a países como Francia, España y Alemania, donde recibió el nombre de Ford Köln.
El Peugeot 402 destacó por su llamativo frontal con los faros integrados tras la parrilla, pero también por adoptar una carrocería claramente influenciada por el Chrysler Airflow de 1934. Mientras el fabricante estadounidense revolucionaba la industria con un diseño basado en principios aerodinámicos, Peugeot desarrolló una berlina de líneas muy similares, convirtiéndose en uno de los modelos europeos más avanzados de su tiempo.
Aunque Volvo siempre negó que el PV36 Carioca fuera una copia del Chrysler Airflow, la influencia estadounidense resulta evidente. Su diseñador, Ivan Örnberg, había trabajado previamente en Hupp, en Detroit, donde participó en proyectos relacionados con la aerodinámica. El resultado fue un automóvil de formas redondeadas y una silueta moderna que también recordaba al innovador Hupmobile diseñado por Raymond Loewy.
El Renault 4CV fue el primer modelo de la marca tras la Segunda Guerra Mundial y supuso un importante cambio estético respecto a su prototipo inicial. Renault incorporó un capó elevado, grandes aletas delanteras curvas y molduras cromadas inspiradas en los automóviles estadounidenses de principios de los años cuarenta. Incluso añadió elementos decorativos que evocaban las parrillas cromadas típicas de Estados Unidos, pese a tratarse de un modelo con motor trasero.
El Volvo PV444 reconocía abiertamente la influencia de los automóviles americanos de principios de los años cuarenta. Su diseño incorporaba un capó elevado y voluminosas aletas delanteras, aunque la marca sueca decidió conservar una personalidad propia con un frontal muy característico. Su éxito fue tan importante que la evolución PV544, presentada en 1958, mantuvo prácticamente el mismo diseño durante varios años.
La generación del Morris Oxford producida entre 1948 y 1954 fue la primera de la marca en utilizar una carrocería autoportante. Su estética seguía claramente las tendencias marcadas por el Chevrolet Fleetline, especialmente en las formas redondeadas de la carrocería y el abundante uso de elementos cromados. Sin embargo, la llegada de las carrocerías tipo pontón hizo que este diseño quedara rápidamente anticuado a mediados de los años cincuenta.
El Peugeot 203 fue el primer modelo completamente nuevo de la marca tras la guerra y también el primero con construcción monocasco. Su diseño incorporaba numerosos rasgos inspirados en los automóviles estadounidenses, como el capó abombado, las aletas delanteras integradas y una elegante zaga de estilo fastback similar a la del Chevrolet Fleetline. Peugeot mantuvo prácticamente intacta esta imagen hasta 1960, mucho después de que otros fabricantes europeos adoptaran diseños más modernos.