En QuéAutoCompro somos firmes defensores de los autos eléctricos, y el desempeño comercial del BYD Dolphin Mini en México demuestra que la electrificación ya dejó de ser una propuesta exclusiva para unos cuantos.
Este hatchback urbano ocupa el lugar 27 en el ranking general de ventas de la industria automotriz mexicana y es el segundo modelo más vendido de BYD. Pero donde realmente destaca es entre los vehículos 100% eléctricos: con casi 30% de participación, se coloca como el modelo eléctrico más vendido del país.
Estas cifras son gentileza de NYVUS, compañía dedicada a la investigación de los mercados automotrices de Latinoamérica.
Después de manejarlo, queda claro que las dimensiones del Dolphin Mini están pensadas para las ciudades. Mide 3,780 mm de largo, 1,715 mm de ancho y 1,580 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2,500 mm. Su altura libre al suelo es de 120 mm y el radio de giro mínimo de 4.95 metros facilita mucho las maniobras en espacios reducidos.
En vías rápidas, sin embargo, la percepción cambia. Ahí es donde sus dimensiones y su enfoque urbano se hacen más evidentes.
El diseño sigue el lenguaje de la familia Ocean de BYD, con iluminación Full LED adelante y atrás, incluyendo luces de marcha diurna continuas. Los rines de aluminio de 16 pulgadas están calzados con neumáticos Hankook 175/55 R16.
Y una pequeña queja: nos hubiera encantado probar uno de los amarillos que vimos por toda la ciudad. A nosotros nos tocó una unidad bastante más discreta.

El Dolphin Mini está construido sobre la e-Platform 3.0 de BYD y utiliza un motor eléctrico delantero de 55 kW, equivalente a unos 75 hp, con 135 Nm de torque y una velocidad máxima de 130 km/h.
La versión estándar utiliza una batería Blade de 30.08 kWh y ofrece hasta 300 km de autonomía, mientras que la versión Plus aumenta la capacidad a 38 kWh y alcanza hasta 380 km bajo el ciclo NEDC.
También incorpora función de carga bidireccional VTOL, que permite utilizar la energía almacenada en el vehículo para alimentar dispositivos externos. En corriente directa puede pasar del 30% al 80% de carga en aproximadamente 30 minutos.
BYD incluye además un cargador de pared de 7 kW y un cargador de emergencia para tomas domésticas de 110V a 1.4 kW.
El interior, denominado Ocean Chic, aprovecha bien las dimensiones exteriores para acomodar a cinco pasajeros. La cajuela ofrece 230 litros de capacidad.
El elemento que más llama la atención es la pantalla táctil de 10.1 pulgadas con rotación eléctrica. Podemos utilizarla en posición horizontal o vertical y, sinceramente, todavía no decidimos cuál nos gusta más. Para Apple CarPlay y Android Auto, eso sí, debe utilizarse en posición horizontal.
La pantalla también incorpora comandos por voz, función de karaoke y actualizaciones remotas inalámbricas.
Frente al conductor hay un cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas. Los asientos deportivos están tapizados en piel sintética y, en la versión Plus, el asiento del conductor cuenta con ajuste eléctrico de seis posiciones.
También encontramos cargador inalámbrico, puertos USB tipo A y tipo C, acceso y encendido sin llave, tecnología NFC, climatizador automático y espejos exteriores eléctricos con desempañador.

La estructura utiliza aceros de alta resistencia para proteger tanto a los ocupantes como al paquete de baterías Blade. El equipamiento de seguridad varía según la versión.
El modelo de entrada cuenta con cuatro bolsas de aire, mientras que el Plus incorpora seis, incluyendo frontales, laterales y de cortina.
El sistema de frenos combina discos ventilados delanteros y sólidos traseros con ABS, distribución electrónica de frenado y asistencia hidráulica. También encontramos control electrónico de estabilidad, control de tracción y asistente de arranque en pendientes.
Dependiendo de la versión, el equipamiento incluye sensores traseros de estacionamiento, cámara de reversa y visión panorámica de 360 grados.
En ciudad, el Dolphin Mini se siente exactamente como uno esperaría de un vehículo de estas dimensiones. Los 135 Nm de torque están disponibles de inmediato y permiten incorporarse al tráfico con suficiente agilidad.
La suspensión delantera McPherson y el eje trasero con viga de torsión están calibrados pensando principalmente en el uso urbano. El reducido radio de giro de 4.95 metros es especialmente útil al estacionar o maniobrar en calles estrechas.
La regeneración de energía también ayuda a aprovechar mejor la batería durante los recorridos urbanos, sin afectar demasiado la suavidad de marcha.
Nos gusta:
– El costo de uso: su precio y bajo costo de operación ayudan a explicar el éxito que está teniendo en México.
– La batería Blade: hasta 380 km de autonomía y carga rápida del 30 al 80% en aproximadamente 30 minutos son cifras muy útiles para el uso diario.
– La tecnología: la pantalla giratoria de 10.1 pulgadas, el cargador inalámbrico y el cargador de pared de 7 kW aportan mucho por el precio.
Nos gustaría:
– Rines de 17 pulgadas: tenemos curiosidad por ver cómo cambiaría la imagen del Dolphin Mini con una rueda de mayor tamaño.
– Seis bolsas de aire en toda la gama: sería ideal que el modelo de entrada también ofreciera las seis de serie.
– Más espacio de cajuela: los 230 litros son suficientes para el uso cotidiano, pero pueden quedarse cortos con cinco pasajeros y equipaje.
– Un puerto NACS: nos gustaría contar con él directamente y olvidarnos de los adaptadores.