El Toyota F33A-FTV es un motor V6 diésel biturbo de 3,3 litros que desarrolla 304 CV y 700 Nm de par máximo. Está disponible en determinados mercados para el Land Cruiser de la Serie 300 y utiliza dos turbocompresores para mejorar la respuesta y mantener una gran capacidad de empuje a bajas revoluciones. Se combina con una transmisión automática de diez velocidades, manteniendo el carácter resistente y preparado para terrenos exigentes que define al histórico todoterreno.
Pocos motores japoneses tienen una fama comparable a la del Toyota 2JZ-GTE. En su configuración de serie, Toyota declaró una potencia de 320 CV en los modelos destinados a la exportación, mientras que las versiones japonesas del Supra estaban oficialmente limitadas a 276 CV. Su enorme potencial de preparación y la resistencia de su construcción lo han convertido en uno de los propulsores más buscados por aficionados y preparadores, capaces de extraer cifras de potencia muy superiores con diferentes modificaciones.
El Toyota 2GR-FSE V6 alcanzó los 355 CV en una versión sobrealimentada desarrollada para el Toyota Mark X +M Supercharged, lanzado en 2009. La incorporación de un compresor y una unidad de control revisada permitió aumentar notablemente el rendimiento de este motor. En otros modelos Toyota y Lexus se utilizó en configuraciones atmosféricas menos potentes, demostrando la versatilidad de una mecánica que llegó a formar parte de diferentes vehículos de ambas marcas.
El Toyota 2UR-FSE V8 desarrolla 375 CV por sí solo y forma parte del sistema híbrido utilizado por la actual generación del Toyota Century. El conjunto completo alcanza 425 CV, pero la potencia del motor de combustión sitúa a este V8 entre los más potentes fabricados por Toyota. El Century, destinado principalmente al mercado japonés y producido en cantidades muy limitadas, combina este rendimiento con un nivel de fabricación y refinamiento especialmente elevado.
Con 380 CV y 502 Nm de par, el Toyota 1UR-FSE V8 de 4,7 litros se estrenó en el Lexus LS 460 en 2007. Este propulsor permitió a la gran berlina de lujo combinar unas dimensiones y un elevado nivel de confort con prestaciones destacadas. Asociado a una transmisión automática de ocho velocidades y a la tracción trasera, fue una de las mecánicas que ayudaron a reforzar la posición de Lexus frente a las principales marcas premium europeas.
El Toyota 3UR-FE es un V8 de 5,7 litros que desarrolla 381 CV y 544 Nm de par máximo. Debutó en la Toyota Tundra de 2007 y posteriormente fue utilizado en modelos como el Land Cruiser, Sequoia y Lexus LX. Su combinación de potencia y durabilidad permitió que permaneciera en producción durante años, convirtiéndose en una de las mecánicas más reconocidas de Toyota dentro del segmento de los grandes vehículos y todoterrenos.
El motor más potente de esta lista es el espectacular Toyota 1LR-GUE V10 de 4,8 litros, desarrollado específicamente para el Lexus LFA. En la versión Nürburgring Package alcanzó 563 CV, frente a los 553 CV de la configuración estándar. Desarrollado en colaboración con Yamaha y fabricado con materiales y soluciones inspiradas en la competición, alcanzaba las 9.000 rpm y permitía al LFA acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,7 segundos. Además de su potencia, su sonido se convirtió en una de las señas de identidad de uno de los superdeportivos japoneses más admirados de la historia.
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