¿Coche eléctrico o de gasolina? Siete comparaciones revelan qué modelos merece la pena comprar

La elección entre un coche eléctrico y uno de gasolina ya no depende únicamente del consumo o ...
07/11/2026

Rancez Damian

La elección entre un coche eléctrico y uno de gasolina ya no depende únicamente del consumo o de las prestaciones. Cada vez más fabricantes ofrecen modelos prácticamente iguales con diferentes sistemas de propulsión, lo que permite comparar precios, autonomía y equipamiento antes de comprar. Un análisis de varios vehículos populares del mercado estadounidense deja una conclusión interesante: los eléctricos destacan por su aceleración y sus costes de uso, pero los motores de combustión siguen ofreciendo ventajas importantes en precio y autonomía.

Los modelos en los que la gasolina sigue siendo una compra más inteligente

El Hyundai Kona es uno de los ejemplos más claros. Su versión de gasolina parte de unos 25.000 dólares y puede alcanzar una autonomía de hasta 434 millas, mientras que el Kona Electric comienza alrededor de los 34.000 dólares y ofrece entre 200 y 261 millas según la configuración. Por eso, la variante de gasolina resulta más interesante para quienes buscan versatilidad y recorren largas distancias. El eléctrico puede ser una buena alternativa para desplazamientos urbanos y conductores que tengan un punto de carga en casa.

Una situación parecida aparece al comparar el Genesis GV70 convencional con el Electrified GV70. El modelo de gasolina ofrece diferentes motores, incluido un 2.5 turbo de cuatro cilindros y un V6 biturbo de 3,5 litros, además de una autonomía superior. La alternativa eléctrica proporciona más potencia y una conducción silenciosa, pero su alcance máximo ronda las 250 millas y su precio de partida es superior. En el caso del Porsche Macan, la versión de combustión también conserva una ventaja económica: cuesta menos y puede recorrer más distancia con un depósito, mientras que el Macan Electric destaca por sus prestaciones y una potencia que puede llegar hasta los 630 CV en determinadas versiones.

El Mini Countryman muestra que la decisión depende mucho del uso diario. La variante de gasolina ofrece una autonomía aproximada de 370 millas y un precio de partida inferior, mientras que el Countryman Electric apuesta por la tracción total, una respuesta más inmediata y una potencia superior, pero su autonomía ronda las 216 millas. Para quienes utilizan el vehículo principalmente en ciudad y pueden cargarlo durante la noche, el eléctrico tiene sentido; para viajar con frecuencia, el modelo de combustión ofrece mayor libertad entre repostajes.

Dodge y BMW demuestran dónde los eléctricos pueden ganar la comparación

El Dodge Charger representa uno de los casos en los que la alternativa eléctrica resulta especialmente atractiva. Su versión eléctrica ofrece hasta 670 CV, frente a los 550 CV de la variante SIXPACK de gasolina utilizada en la comparación, además de una aceleración contundente y una conducción más silenciosa. La diferencia de precio entre algunas configuraciones es relativamente reducida, aunque el eléctrico sacrifica autonomía: alrededor de 231 millas frente a unas 350 millas del modelo de gasolina. En este caso, quienes priorizan las prestaciones pueden encontrar más argumentos en el Charger eléctrico.

La comparación entre el BMW X5 de gasolina y el futuro iX5 eléctrico también favorece a la electrificación. El X5 40 xDrive parte de unos 73.550 dólares, mientras que el iX5 60 xDrive se sitúa alrededor de los 81.250 dólares. A cambio de esa diferencia, el eléctrico anuncia 570 CV frente a los 394 CV del motor de seis cilindros, además de una autonomía estimada de hasta 435 millas. BMW también destaca que mantiene el espacio interior y añade un maletero delantero. Si las cifras anunciadas se confirman en el modelo definitivo, el iX5 podría ser una de las alternativas eléctricas más completas de su categoría.

El Volvo XC90 y el EX90 cierran la comparación con dos propuestas muy diferentes. El XC90 de gasolina ofrece un precio más accesible, una mayor capacidad de carga y la comodidad de repostar rápidamente en viajes largos. También existe una versión híbrida enchufable T8, que combina 455 CV con más de 30 millas de conducción eléctrica, mientras que el EX90 totalmente eléctrico alcanza hasta 496 CV y una autonomía estimada de 310 millas. La conclusión es que no existe un ganador universal entre eléctricos y gasolina: quienes pueden cargar en casa y realizan recorridos previsibles tienen buenos motivos para elegir un EV, mientras que los conductores que viajan mucho o no disponen de cargador propio pueden encontrar más ventajas en un modelo térmico o híbrido.