El Chevrolet Chevy II Nova SS de 1966 recibió un profundo rediseño, con líneas angulosas inspiradas parcialmente en el prototipo Super Nova, una parrilla llamativa y una silueta de techo semi-fastback. El paquete Super Sport costaba 159 dólares adicionales respecto al Nova 400 y solo estaba disponible con carrocería Sport Coupe. Lo curioso es que el motor de serie era un seis cilindros de 194 pulgadas cúbicas, mientras que los V8 se ofrecían como opciones. También incluía asientos individuales Strato-bucket, aunque el cuentarrevoluciones se pagaba aparte. A pesar de su denominación comercial, las insignias de la carrocería decían «Chevy II SS», un detalle que hoy conviene comprobar al buscar una unidad original.
El Plymouth Sport Satellite debutó en 1968 como una versión de mayor equipamiento del Satellite, con una parrilla oscurecida de diseño similar a la del Road Runner y un motor V8 de 318 pulgadas cúbicas de serie. Para 1969, la gama creció con la incorporación de una carrocería sedán de cuatro puertas y versiones familiares. Su diseño compartía base con el Road Runner, aunque el Sport Satellite apostaba por una presentación más elegante y menos radical. Esa combinación de estética deportiva y acabados superiores lo convirtió en una alternativa menos llamativa, pero interesante para quienes buscaban un muscle car diferente.
Ford fabricó 129.054 unidades del Torino en 1969, aunque solo algunas incorporaron el potente V8 428 Cobra Jet, anunciado con 335 CV. Este motor utilizaba un carburador Holley de cuatro cuerpos y 735 CFM, y podía pedirse con o sin sistema Ram Air. Las versiones con esta última opción incorporaban una toma de aire funcional en el capó y emblemas específicos «428 Cobra Jet», mientras que las demás lucían insignias «428» en las aletas. En el Torino Cobra, el motor era de serie y se acompañaba de suspensión deportiva, cambio manual de cuatro velocidades y cierres en el capó. También destacó el exclusivo Torino Talladega, del que Ford produjo solo 743 unidades para cumplir con los requisitos de homologación de NASCAR.
Presentado a finales de 1969 para el año modelo 1970, el Plymouth Valiant Duster 340 combinaba una carrocería compacta de estilo semi-fastback con un motor V8 LA de 340 pulgadas cúbicas. Este propulsor entregaba 275 CV brutos en 1970 y 1971, una cifra especialmente interesante para un coche de dimensiones reducidas. La gama permitía elegir entre cambios manuales de tres o cuatro velocidades y la transmisión automática TorqueFlite. En 1971 se fabricaron 186.478 unidades del Duster, de las cuales 12.886 equipaban el motor 340. Su fórmula sencilla, con un V8 potente en una carrocería ligera, lo convirtió en uno de los deportivos estadounidenses más interesantes de su época.
En 1966, el Chevrolet Chevelle SS396 pasó a convertirse en una serie independiente dentro de la gama. Utilizaba la carrocería Malibu, incorporaba un chasis reforzado y estaba disponible como Sport Coupe o descapotable. Ese mismo año, el Chevelle recibió un rediseño completo con las características líneas de cintura estrecha y pasos de rueda ensanchados conocidas como estilo Coke bottle. Su V8 de 396 pulgadas cúbicas entregaba 325 CV de serie, aunque también se ofrecían variantes opcionales de 360 y 375 CV. Aunque el Chevelle es uno de los nombres más reconocidos de la época, la versión de 1966 suele quedar eclipsada por los modelos posteriores. Una unidad Sport Coupe con su motor original sigue siendo una pieza especialmente atractiva para los coleccionistas.
El Chevrolet Biscayne era uno de los modelos de tamaño completo más económicos de la marca, una condición que lo convertía en una base poco habitual para un motor de altas prestaciones. En 1962, podía equipar el célebre V8 409 de 409 CV, acompañado de dos carburadores de cuatro cuerpos, una caja manual de cuatro velocidades y un grupo trasero con relación 4,56:1 en determinadas configuraciones. Algunas unidades llegaron incluso a competir en Stock Eliminator. El motor también alcanzó popularidad gracias a la canción «409» de The Beach Boys. Su exclusividad queda reflejada en el mercado de clásicos: un Biscayne 409 de 1962 preparado para carreras de aceleración se vendió por 95.400 dólares, incluida la comisión del comprador, en una subasta de Mecum celebrada en Dallas el 7 de septiembre de 2012.
Plymouth presentó el Belvedere GTX como una versión deportiva de lujo de su modelo mediano. Su imagen destacaba por la parrilla oscurecida, una parte trasera específica y un cuentarrevoluciones situado en la consola central. La marca lo promocionaba como un muscle car para conductores que buscaban prestaciones sin renunciar a un mayor nivel de equipamiento. De serie montaba el V8 Super Commando 440 de 375 CV, aunque también podía equipar el legendario 426 Hemi de 425 CV. Entre 1967 y 1971, Plymouth fabricó 44.178 unidades del GTX en todas sus versiones. El modelo de 1967, identificado todavía como Belvedere GTX, suele quedar en un segundo plano frente a las variantes posteriores, pero fue el que estableció las bases de esta familia.
El Mercury Montego llegó en 1968 como el nuevo modelo mediano de la marca, agrupando bajo una misma denominación a los anteriores Comet Capri y Comet Caliente. La versión MX sustituyó a este último y se ofreció con diferentes carrocerías, entre ellas un descapotable de dos puertas, un coupé, una berlina y una familiar. Compartía buena parte de su estructura con el Ford Torino y podía montar motores V8 de 390 y 428 pulgadas cúbicas. Sin embargo, el descapotable tuvo una trayectoria muy breve: Mercury lo retiró de la gama en 1970. Por eso, el Montego MX Convertible representa una alternativa poco habitual dentro de los deportivos estadounidenses de finales de los años 60.
El Mercury Cyclone Cobra Jet de 1969 compartía con el Ford Torino el V8 428 Cobra Jet, anunciado con 335 CV. Entre sus opciones destacaba el sistema Ram Air, asociado a un carburador Holley de cuatro cuerpos y 735 CFM. El paquete CJ también incluía parrilla oscurecida, doble escape, relación de eje 3,50:1, detalles cromados en el motor, franjas en el capó y un conjunto de suspensión deportiva. Su producción fue bastante limitada: Mercury fabricó 9.143 coches de la línea Cyclone en 1969, de los cuales 3.261 eran versiones Cobra Jet y 5.882 correspondían al Cyclone convencional. Es uno de los grandes olvidados de la familia Ford-Mercury de aquella época y una opción especialmente interesante para quienes buscan un muscle car con motor Cobra Jet.
Relacionadas
MINI USA y Tony Hawk se asocian
El ícono del “skateboard” en Estados Unidos se une al fabricante...