Más de 21 millones de unidades se fabricaron en más de 70 años
Ya son 9 años desde que se cerró uno de los capítulos más brillantes en la historia de la industria automotriz del mundo, pero principalmente de la de México. Fue el 30 de julio de 2009 cuando salió de la línea de producción el último "Vocho" en la planta de Puebla, México.
Fueron 3 mil unidades las que se produjeron de la conocida como Última edición y que marcaron el cierre de uno de los hitos del automóvil a nivel mundial. Esta Última edición se realizó principalmente en dos colores, siendo la mitad de los fabricados en color "azul aquarius" y el resto en color "beige luna", salvo uno especial que se hizo bajo pedido en color naranja.
Una de estas unidades estaba reservada para el Museo de Volkswagen en Wolfsburgo, Alemania, y otro de los "vochitos" se le regaló al entonces Papa Juan Pablo II. Tras siete décadas, el Volkswagen Sedán cerró sus ventas totales en 21 millones 529 mil 464 unidades.
Aunque las últimas piezas que se fabricaron ya contaban con algunos lujos como el equipo de sonido con CD player, motor con inyección electrónica y más, el Sedán siempre se distinguió por ser un auto sumamente austero, altamente resistente y mecánicamente perfecto.
Hoy en día este vehículo es un elemento de culto tanto para los amantes de los autos como para los coleccionistas de antigüedades. Sin duda, uno de los autos más recordados en toda la historia.