Citroën es una marca de contradicciones, que en medio de vanguardistas propuestas y experimentos gestó referencias en la industria así como estrepitosos fracasos, pero eso no es del todo negativo, pues de grandes riesgos no siempre resultará una victoria.
El SM fue presentado el 11 de marzo de 1970 en el Salón de Ginebra, en plena época en donde Citroën tenía una estrecha relación con Maserati al ser propietaria de la histórica firma italiana, lo que desde el principio le dio una teórica ventaja a nivel mecánico, algo que se complementó con todo el (a veces) demente ingenio que la marca de podría depositar a un auto.
Este espectacular Gran Turismo mantuvo algunos de los elementos que tan especial hicieron al DS -que se podría definir como el padre de este auto- como la suspensión hidroneumática o los faros con seguimiento en curva (que agregaban la virtud de ser autonivelables), mientras que fue el pionero de la dirección con asistencia variable según la velocidad: que aún hoy se presume en las fichas técnicas de más de un vehículo pese a que fue introducido hace ya cuatro décadas.
La prensa especializada en su época destacó sus frenos, que equipaban lo que se podría deducir como los principios del EBD (un corrector de la fuerza de frenado adelante y atrás según la carga) y unas excelentes cualidades dinámicas.
Su planta de poder era un V6 de origen Maserati, aunque los problemas de confiabilidad no se hicieron esperar pues este propulsor era básicamente una derivación del V8 italiano al que, en palabras y términos dignos de seres más entendidos en mecánica, no se le modificó el ángulo de la bancada con los consecuentes inconvenientes de equilibrado. Además, algunas complicaciones en el mantenimiento surgían debido a la ubicación de la correa de repartición, dispuesta entre los cilindros.
Aún así este Coupé, del cual también existió más de un convertible construido bajo encargo (uno de los cuales tuvo la tarea de transportar a más de un Presidente francés), es una pieza codiciada y que puede llegar a ser muy costosa entre los coleccionistas.
En el ámbito de la competición, una de sus victorias más famosas fue en el Rally de Marruecos en 1971.
El sedán CX lanzado en 1974, un modelo que fue más exitoso aunque no tan especial, heredó varias de las soluciones del SM.