Todos los accesorios que se le podrán instalar al carro también se le pudieron equipar al modelo original, lo cual tiene cierta mística. En primer lugar encontramos dos tomas de aire (roja o negra) sobre el capó, que le dan una apariencia más muscular al Challenger, aunque no sean funcionales. Cuando se adquiere este accesorio Mopar, se incluyen unas franjas laterales.
También encontramos un discreto alerón trasero, que si bien no es de tipo slip, sí que le queda bien. Para el interior, Mopar suministra varios detalles cromados al tablero, que colabora a mejorar la calidad percibida. Por ejemplo, los pedales ahora son deportivos (iguales a los del SRT-8), aunque sin duda, lo mejor del conjunto es la palanca de cambios en "T", muy retro e inédita en estos tiempos. Los Challenger también reciben alfombrillas con la inscripción "Mopar".
Estos accesorios, que se venden por paquetes separados (interiores o exteriores), no son especialmente baratos, pero sí bastante distintivos. El precio por montarle los elementos exteriores a tu carro es de 1,995 dólares, aunque si quieres los interiores deberás desembolsar $945 ($780 si es de caja manual). Creemos que este equipo debería venir de serie, pues le queda muy bien.