Este Vantage es la evolución del N24, que aumenta de 4,3 a 4,7 litros en su propulsor con el objetivo de aumentar el torque en toda la gama de rpm. La suspensión se ha modificado para ser más competitivo, así como los frenos se han potenciado para aguantar ‘el trote’. Son 1,330 kilos los que pesa este automóvil, que a pesar de ser alto, son 300 menos que se consiguen gracias a la eliminación de paneles y elementos innecesarios para la competencia GT4.
Como en el KTM y el Lotus, el Aston Martin demostrará qué tan bien preparado quedó una vez empiece la próxima generación del GT4. El precio de este auto será de aproximadamente 150 mil dólares.