Desde su llegada al mercado estadounidense en el 2015, el Audi Q3 ha ido ganando preferencia entre quienes buscan un SUV subcompacto de lujo, un segmento algo complicado, pues la mayoría de los compradores asocia el lujo con los autos de gran volumen y el Q3, a todas luces, es un modelo pequeño.

Llega en 2026 con su tercera generación y, aunque los cambios son significativos, mantiene el aspecto exterior característico que permite asociarlo fácilmente con su hermano mayor y aun más exitoso, el Audi Q5.

Esta nueva generación del Q3 ofrece más potencia, más tecnología, una mejor suspensión y un nuevo diseño exterior: mejoras abundantes, pero no gratuitas, pues el precio inicial de este Audi es ahora casi $4,000 más caro que el del modelo 2025.
El Q3 2026 incorpora el nuevo lenguaje de diseño de Audi y creo que ahora está incluso más conectado con su hermano mayor, el Q5, con un aspecto más atlético y muscular y opciones de color llamativas, como el Malpelo Blue metálico de nuestro auto de prueba, que me valió un par de elogios.

En el caso del acabado S Line como el de nuestra prueba, encontramos un exterior más agresivo con parachoques de la línea S, un tratamiento de rejilla único que llaman Phantom Black y detalles de acabado más deportivos que le dan al Q3 una presencia vial mucho más fuerte. Los faros led, los anillos traseros iluminados de Audi y las opciones de ruedas de 18 a 20 pulgadas complementan su presencia vistosa.

El Q3 es el SUV más pequeño de Audi; sin embargo, ha crecido ligeramente en el interior tras la renovación. Aunque en el papel no se aprecie mucho el incremento de 1,8 pulgadas (4,5 cm), sí paga dividendos en el espacio de la cabina.

Aunque el espacio para las piernas se mantiene en 36,1 pulgadas (92 cm), da la impresión de que el acomodo en el segundo asiento es más amplio. Dependiendo de la posición en la que se encuentre el asiento trasero deslizante, hay entre 24,97 y 29,03 pies cúbicos de espacio de carga detrás del asiento trasero, algo mejor que el de algunos de sus competidores.
La calidad de la construcción es sólida y los materiales no decepcionan, pero admiten alguna mejora por tratarse de un modelo de lujo, sobre todo en los paneles de las puertas, donde abundan plásticos más económicos.

Un detalle notable es el uso de parabrisas acústico de serie, que ayuda a reducir el ruido de la carretera y del viento y aporta al habitáculo una sensación de mayor refinamiento.
Para obtener más espacio en la consola central el control de las marchas ha sido colocado ahora a la derecha en la columna de la dirección, mientras que el control de los indicadores y el limpiaparabrisas, así como la operación del control de crucero se encuentran en a la izquierda de la columna en un disposición novedosa, pero algo inusual, sobre todo durante el periodo de adaptación en el que se corre el riesgo de poner por error el auto en punto muerto, al tratar de activar el limpia parabrisas.
La concepción del nuevo interior se basa firmemente en el uso de pantallas. Le llaman “Digital Stage” e incluye un conjunto de instrumentos digitales de 11,9 pulgadas (30 cm) y una pantalla táctil de 12,8 pulgadas (32,5 cm) con el sistema operativo Android Automotive. Así logran que muchas aplicaciones estén integradas de forma inalámbrica con teléfonos inteligentes, con una interfaz más moderna y un mejor control por voz, aunque en varias ocasiones durante la prueba se activó de forma innecesaria, lo que causó molestias. Otro despropósito fue el sorpresivo cambio de las estaciones de radio, que se produjo más de cinco veces durante nuestra semana de prueba, sin un aparente motivo.

Una nueva característica en el Q3 es la barra de control que se extiende en la parte superior de la columna de dirección, con las señales de giro activadas por interruptores en un extremo y el selector de marchas en el otro. Su sensación poco tradicional requería un poco de atención al principio, pero luego de un par de días podía operarlos con naturalidad.
Las prestaciones estándar incluyen asistencia de estacionamiento, advertencia de mantenimiento de carril, alerta de tráfico cruzado frontal con prevención de accidentes y frenado de emergencia automático. Está disponible el control de crucero adaptativo con asistente de cambio de carril, así como la asistencia de estacionamiento.
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Reseña escrita y revisada por un ser humano. Roger Rivero es un periodista independiente, miembro de NAHJ, la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, y de NWAPA, la Asociación de Periodistas Automovilísticos del Noroeste. Los vehículos son proporcionados por los fabricantes como préstamo por una semana con fines de reseña. De ninguna manera los fabricantes controlan el contenido de los comentarios.
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