BMW trabaja en una actualización del M5 que combinará una evolución estética discreta con una transformación importante del habitáculo. Los prototipos avistados durante las pruebas muestran que la marca alemana ha optado por conservar buena parte de la personalidad del modelo actual, en lugar de adoptar por completo el lenguaje visual de la Neue Klasse. La renovación está prevista para la futura versión de 2028 y también afectará a la carrocería familiar M5 Touring.
La decisión más llamativa tiene que ver con el diseño exterior. BMW habría probado inicialmente una propuesta más cercana a la Neue Klasse, con una parrilla reinterpretada y unos faros más estilizados, pero finalmente habría elegido una solución más continuista tras evaluar la reacción de clientes y aficionados. Los riñones separados y la identidad visual característica del M5 seguirán teniendo protagonismo, aunque se esperan modificaciones en los paragolpes, las ópticas y algunos elementos de la carrocería. El objetivo es modernizar el conjunto sin romper con una imagen que sigue siendo reconocible.
Donde sí se esperan cambios mucho más profundos es en el habitáculo. La actualización incorporaría una arquitectura digital inspirada en los nuevos modelos Neue Klasse, con una pantalla central de mayor tamaño, un sistema multimedia renovado y BMW Panoramic Vision, que proyecta información a lo largo de la parte inferior del parabrisas. También se espera la llegada del sistema operativo iDrive X y la desaparición del tradicional mando giratorio iDrive. Esta transformación supondría una de las principales novedades del restyling, al llevar una experiencia digital más moderna a una berlina deportiva de altas prestaciones.
Por el momento, no se esperan cambios importantes en el sistema de propulsión. El M5 actual combina un motor V8 biturbo de 4,4 litros con un motor eléctrico, una batería recargable y tracción integral M xDrive. La potencia conjunta alcanza los 727 CV en la especificación europea, mientras que la versión estadounidense anuncia 717 hp. Aunque la actualización podría introducir ajustes técnicos, todavía no hay confirmación oficial de una nueva potencia o de cambios en la batería. La prioridad parece estar en renovar el diseño y la tecnología sin alterar la esencia mecánica del modelo.
La estrategia resulta especialmente interesante porque el M5 debe equilibrar dos mundos: las prestaciones propias de BMW M y las exigencias de eficiencia y electrificación. Su sistema híbrido enchufable permite realizar trayectos cortos en modo eléctrico, mientras que el V8 ofrece la potencia necesaria para una berlina de esta categoría. Sin embargo, el peso elevado sigue siendo uno de los aspectos más discutidos entre los aficionados. La actualización tendrá que conservar su capacidad de aceleración y su versatilidad sin perder el carácter deportivo que ha definido históricamente al M5.
Las unidades camufladas continúan realizando pruebas y apuntan a una presentación posterior al inicio de la producción prevista para la segunda mitad de 2027. Por ahora, BMW no ha comunicado una fecha definitiva de lanzamiento ni los precios de la versión actualizada. La berlina y el M5 Touring deberían compartir buena parte de las novedades estéticas y digitales. Hasta que la marca publique información oficial, las características definitivas y las posibles modificaciones de potencia deben considerarse provisionales.
El nuevo M5 demuestra que la Neue Klasse no tiene por qué traducirse en una ruptura visual para todos los BMW. La marca parece dispuesta a introducir su nueva tecnología interior de forma más rápida, pero manteniendo una imagen exterior que conecte con los seguidores de sus modelos deportivos tradicionales. Si se confirman estos cambios, el M5 de 2028 combinará una evolución exterior prudente con un salto digital mucho más ambicioso, una fórmula pensada para modernizar la berlina sin borrar su identidad.