Se tratará de una edición limitada que estará dirigida a un selecto grupo de clientes, razón por la cual no será expuesto en salones del automóvil sino en reuniones privadas en la sede de Ferrari en Maranello.
En primer lugar llamaría la atención que con los años que ya ha cumplido el Ferrari 599 GTB se presente una nueva versión sin techo, sin embargo, toca tener en cuenta que con su predecesor, el 575M, también pasó algo similar pues en la recta final de su vida comercial apareció el Superamerica, que más que un descapotable era una suerte de targa con un techo de vidrio que se acomodaba automáticamente detrás del habitáculo.
Di Montezemolo describió al vehículo por lanzarse como un “roadster”, por lo cual podríamos esperar un concepto de convertible algo más tradicional.
Fiel a sus potenciales compradores, verá la luz en el Concurso de Elegancia de Pebble Beach en agosto próximo. Se espera que más allá de las obvias modificaciones a la carrocería reciba leves retoques en su mecánica.