Ford es quien lleva la batuta del downsizing y la eficiencia entre las armadoras norteamericanas, y será la primera en ofrecer una pick-up de tamaño completo (y una SUV de similar tamaño) con un motor de 4 cilindros turbocargado con inyección directa.
El motor que podría utilizar seguramente es el 2 litros turbo de 240 HP que ya lleva la Edge 2011, acoplada a una caja automática secuencial de 6 marchas. La diferencia es que es la primera vez que se montaría en una pick-up, y por supuesto, en un vehículo de tracción trasera.
Este sería el primer paso para reemplazar su gigantesco motor Triton V8 de 5,4 litros por un EcoBoost V6 de 3,5 litros (más potente que el 8 cilindros).
En pocos días conoceremos todos los detalles de la F-150 EcoBoost, mientras que para conocer la nueva Explorer (que dará un giro gigantesco) habrá que esperar hasta noviembre, al Salón de Los Ángeles.
Actualmente Ford tiene 3 motores de la línea EcoBoost (de 1.6, 2.0 y 3.5 litros), que pasarán a ser 11 en poco tiempo. La marca del óvalo azul espera comercializar 1.5 millones de vehículos con motores de este tipo hasta el 2013, año en el cual el 90% de su portafolio de carros tendrá propulsores de este tipo, que se acompañarán con sistemas Start/Stop y cajas de doble embrague, y variantes totalmente eléctricas.