La camioneta eléctrica Slate, que prometía revolucionar el mercado con un precio de inicio inferior a $20,000, ha decepcionado a muchos de sus seguidores. El sueño de tener un vehículo eléctrico económico parece haberse desvanecido, ya que el precio ha subido significativamente. Inicialmente, el precio base del Slate estaba basado en el crédito fiscal de $7,500 para vehículos eléctricos, lo que lo habría colocado en un precio accesible de menos de $20,000. Sin embargo, tras la eliminación de este crédito fiscal, el precio del Slate comienza ahora en $27,500, mucho más caro de lo que muchos esperaban para un modelo básico que carece incluso de características tan simples como una radio.
Jeff Bezos, quien ha estado muy entusiasta con el Slate, celebró la gran cantidad de pedidos anticipados, acumulando más de $100,000 en reservas. Sin embargo, este entusiasmo se ha visto empañado por el aumento de precios y la falta de algunas características esenciales, como una radio. Aunque la autonomía de 240 km es aceptable, la versión con batería auxiliar ofrece hasta 385 km, pero no es suficiente para competir con otros modelos en el mercado que ofrecen mejores características a precios más competitivos.
Uno de los mayores atractivos del Slate era el crédito fiscal de $7,500, que ayudaba a reducir el precio del vehículo. Sin embargo, con la eliminación del crédito fiscal por parte de Trump en septiembre, muchos compradores potenciales que esperaban ahorrar una cantidad significativa han quedado sorprendidos por el nuevo precio. Esta eliminación afectará directamente a aquellos que esperaban que el Slate fuera un vehículo asequible, lo que podría hacer que muchos se echen atrás y reconsideren su compra.

En cuanto a la capacidades del Slate, la camioneta ofrece una autonomía de 240 km, con la opción de una batería auxiliar que extiende su rango a 385 km. Puede remolcar hasta 454 kg y transportar hasta 600 kg de carga, pero solo tiene tracción trasera, lo que podría limitar su rendimiento en terrenos difíciles o condiciones de clima adverso. Estos números pueden ser suficientes para algunos compradores, pero no parecen destacar en comparación con otros vehículos eléctricos de la competencia, lo que genera dudas sobre si el precio extra será justificado.
A pesar de las reservas anticipadas y el entusiasmo inicial, la falta de claridad sobre el nuevo precio y las características del Slate hace que muchos cuestionen si realmente valdrá la pena comprarlo. La camioneta entrará en producción en 2026, por lo que los compradores aún tienen tiempo para cambiar de opinión. Si los $50 de la reserva reembolsable pueden servir como una salida para aquellos que no estén dispuestos a pagar el nuevo precio, es probable que muchas personas se sientan frustradas al no recibir el vehículo que inicialmente se les prometió. La pregunta es si, a pesar del aumento de precio, los compradores seguirán apoyando el proyecto de Slate o si este será otro caso de expectativas no cumplidas en la industria de vehículos eléctricos.