En los últimos años, los préstamos con capital negativo se han convertido en un problema serio para quienes compran autos nuevos en EE. UU. Según una investigación realizada por Edmunds, más del 26% de los autos nuevos entregados como parte de pago incluyen un capital negativo, lo que significa que el propietario debe más de lo que vale el vehículo. Este fenómeno se agrava aún más cuando el capital negativo se incorpora al financiamiento de un nuevo auto, lo que incrementa el monto del préstamo y lo convierte en un ciclo de deuda difícil de romper.
¿Qué significa tener un préstamo con capital negativo?
Un préstamo con capital negativo ocurre cuando el valor del vehículo usado entregado como parte de pago es menor que el saldo restante del préstamo. Este desequilibrio se transfiere al nuevo préstamo, lo que hace que el comprador termine debiedo más de lo que realmente vale el auto. Por ejemplo, si un comprador tiene un capital negativo de $6,000, ese monto se añadirá al nuevo préstamo, haciendo que un Honda Civic de $30,000 termine costando mucho más. Este problema es aún más grave en los primeros años de propiedad, cuando el auto experimenta una gran depreciación.
El impacto de la inflación y los precios inflados en el mercado automotriz
Una de las principales razones detrás del aumento del capital negativo en los préstamos es la volatilidad del mercado automotriz desde la pandemia de COVID-19. La escasez de vehículos nuevos y usados, sumada a los precios inflados debido a los márgenes de beneficio de los concesionarios, ha dejado a muchos compradores atrapados en préstamos mucho mayores de lo que realmente vale su vehículo. Además, la tendencia a optar por préstamos a largo plazo de siete u ocho años ha exacerbado este problema, ya que los pagos mensuales pueden parecer más bajos, pero los intereses y el costo total a largo plazo son considerablemente mayores.

Las consecuencias de los préstamos negativos: un ciclo difícil de romper
Según Ivan Drury, director de análisis de Edmunds, este ciclo de deuda puede ser perjudicial para los compradores de autos, ya que, con el tiempo, puede volverse más difícil de superar. Quedar atrapado en un préstamo negativo puede evitar que los propietarios de autos se liberen de la deuda, y si no pueden hacer frente a los pagos, el vehículo terminará siendo vendido o entregado sin haber pagado completamente el saldo del préstamo, empeorando aún más la situación financiera.
Consejos para evitar los préstamos con capital negativo
Para evitar caer en esta trampa financiera, los expertos financieros sugieren mantener los pagos mensuales al día y tratar de liquidar el vehículo antes de adquirir uno nuevo, para no añadir costos adicionales al siguiente préstamo. También es recomendable realizar un pago inicial lo más alto posible, de manera que el valor del préstamo no sea tan alto en comparación con el valor del vehículo. Si ya estás atrapado en un préstamo con capital negativo, considerar refinanciar el préstamo podría ser una buena opción, ya que esto podría reducir la tasa de interés y ahorrar dinero a largo plazo.