El Mazda CX-6e es un SUV eléctrico que lleva la comunicación con peatones y otros conductores a un nivel inesperado. El modelo incorpora un altavoz exterior que puede reproducir mensajes para advertir a quienes se encuentran alrededor del vehículo, una función pensada inicialmente para mejorar la seguridad de los autos eléctricos. Sin embargo, las pruebas realizadas en Australia descubrieron que el sistema también permite escribir prácticamente cualquier frase en la pantalla para que sea reproducida hacia el exterior.
La tecnología tiene una razón de ser. Los vehículos eléctricos circulan con mucho menos ruido que los automóviles de combustión, especialmente a baja velocidad, por lo que los fabricantes utilizan sistemas acústicos para alertar a peatones y ciclistas. En el caso del CX-6e, Mazda fue más allá del aviso convencional: el altavoz puede reproducir mensajes preestablecidos, leer textos introducidos por el conductor y transmitir su voz como si fuera un megáfono.
La función puede tener aplicaciones perfectamente razonables en el tráfico. Por ejemplo, el conductor puede utilizar mensajes para pedirle a un peatón que preste atención, advertir a un ciclista de la presencia del vehículo o comunicarse con otra persona sin necesidad de bajar la ventana. El problema apareció cuando algunos periodistas probaron los límites del sistema en Australia y comprobaron que el software prácticamente no bloquea las palabras ofensivas, permitiendo que los usuarios conviertan el altavoz en una herramienta para insultar.
El CX-6e es además un modelo bastante avanzado en otros aspectos. Mazda lo presentó como un SUV 100% eléctrico con batería LFP de 78 kWh, 258 caballos de fuerza, 290 Nm de torque y hasta 484 kilómetros de autonomía WLTP. También incorpora carga rápida de hasta 200 kW, con la posibilidad de pasar del 10% al 80% de batería en unos 24 minutos bajo las condiciones indicadas por la marca.
El interior del Mazda CX-6e demuestra que la función del altavoz no es la única innovación llamativa. El SUV cuenta con una enorme pantalla táctil de 26 pulgadas, reconocimiento de voz en nueve idiomas, control mediante gestos, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. La marca también ofrece múltiples sistemas de asistencia a la conducción y nueve airbags de serie, dejando claro que el vehículo fue concebido como una propuesta tecnológica más que como un simple SUV eléctrico.
La polémica, sin embargo, está relacionada con el uso que cada conductor haga de la función. Una herramienta creada para mejorar la comunicación en situaciones de tráfico puede convertirse fácilmente en una fuente de conflictos si se utiliza para gritar insultos, intimidar o provocar a otros usuarios de la vía. Incluso existen riesgos legales en determinados lugares por utilizar sistemas de megafonía para emitir lenguaje ofensivo o amenazas en espacios públicos.
Para los consumidores mexicanos, el Mazda CX-6e resulta especialmente interesante porque muestra cómo los vehículos eléctricos están incorporando funciones que hace pocos años parecían propias de la ciencia ficción. Un altavoz exterior que puede leer lo que escribes es una idea útil en determinadas situaciones, pero también demuestra que la tecnología necesita límites claros. Mazda, por ahora, ha diseñado una función con un propósito de seguridad; queda en manos de los usuarios demostrar que puede utilizarse de forma responsable.